Kimi Antonelli, 20 años y una corona: el relevo que emocionó a la Fórmula 1
El italiano se consagró campeón mundial en México, con el podio junto a Verstappen y Hamilton y una ceremonia que lo hizo llorar frente al mundo.
Hay que decirlo sin rodeos: tener 20 años y ser campeón del mundo de Fórmula 1 es una cosa que pocos pueden contar en el asado. Kimi lo logró en México, al terminar en el podio, y ahora figura como el campeón más joven de la historia de la categoría.
Un podio con dos leyendas al costado
Kimi subió al escalón más alto con Max Verstappen y Lewis Hamilton a los costados. Entre los dos suman once títulos mundiales. No es un detalle menor: el chico que acaba de terminar el secundario compartió la foto con dos de los nombres más grandes del deporte.
“Voy a enmarcar la foto y ponerla en mi casa porque fue un momento increíble.”Andrea Kimi Antonelli
El himno, el abuelo y las lágrimas
Cuando la ceremonia se volvió personal, la voz de un tenor interpretó Nessun Dorma mientras el auto campeón emergía del piso de la pista. Kimi no pudo contener el llanto. Contó que era una canción que su abuelo escuchaba siempre, y dijo que estaría muy orgulloso. Después se rio de sí mismo, y eso también habla de él.
Sus padres vieron todo desde abajo del podio, tan emocionados como él. Kimi confesó que no se había dado cuenta de que estaban ahí mientras recibía el trofeo.
Para mí, lo más valioso de esta historia no es la estadística. Es ver a un pibe que llora por su abuelo delante del mundo y que, encima, recibe el respeto de los que hicieron historia. Hamilton y Verstappen dominaron la última década, y ahora le pasan el cetro a alguien que nació cuando ellos ya corrían en las categorías de base. Eso el deporte pocas veces lo regala.
