Fondo laboral: qué deberán aportar las empresas y cómo se reservará el dinero para despidos
El régimen establece aportes mensuales del 1% de la masa salarial para las grandes compañías y del 2,5% para las pymes. Si no seleccionan una administradora habilitada, el organismo regulador les asignará una.
Las empresas deberán reservar cada mes una parte de su masa salarial para afrontar futuras indemnizaciones por despido, mediante el Fondo de Asistencia Laboral. El aporte obligatorio será del 1% para las grandes compañías y del 2,5% para las pequeñas y medianas empresas.
traducido: el porcentaje se calcula sobre el conjunto de salarios de cada empleador, no sobre el monto de una indemnización individual. La obligación modifica la forma de administrar los compromisos laborales, ya que hasta ahora el pago se realizaba con fondos propios de la empresa al momento de la desvinculación.
Cómo se administrarán las reservas
La empresa abre la cuenta a su nombre, pero no puede disponer de los recursos para otros fines. Al producirse una desvinculación, el pago se efectúa directamente en una cuenta bancaria a nombre del trabajador. Los fondos destinados a esa compensación permanecen separados del patrimonio de la compañía.
Para los trabajadores, el mecanismo supone que una parte de la compensación a la que podrían tener derecho queda resguardada con anticipación. De esa manera, se reduce la dependencia de la liquidez disponible en la empresa cuando se produce el egreso.
La elección de la administradora
Cada empleador debe elegir una administradora habilitada dentro del plazo previsto. Si no lo hace, la autoridad regulatoria le asignará una de oficio. Damián Koltan, director comercial de BIND Inversiones, una de las entidades autorizadas, sostuvo que el sistema permite prever financieramente los despidos futuros sin añadir un costo.
El ejecutivo reconoció que todavía hay desconocimiento sobre el funcionamiento del régimen y señaló que la entidad está reforzando la capacitación de sus clientes para que puedan utilizar el instrumento desde el inicio.
Ramiro Aráoz, Economía y producción.
