Una vuelta por la cocina con Lizy Tagliani como protagonista inesperada de MasterChef Celebrity
La conductora regresa al reality esta vez como concursante, en un estreno previsto para el 21 de septiembre con Wanda Nara al frente y Maru Botana como jurado invitada
Les cuento de entrada que todavía me dura el olor a tallarines con salchichas que quedó flotando en mi cocina mientras miraba, con la misma cara de fascinación que pondría mi abuela, el video que Lizy Tagliani publicó hace unos días en TikTok: la conductora, con una tranquilidad que da envidia, sostiene un plato de fideos y lo presenta como si fuera la pieza más delicada del menú de un restaurante con estrellas. Y esa imagen, créanme, resume mejor que cualquier gacetilla lo que se viene en MasterChef Celebrity, porque la nueva edición del programa, que tiene fecha de estreno prevista para el 21 de septiembre, vuelve a mezclar competencia, humor y famosos con un plantel de veinticuatro concursantes que ya genera expectativa.
Un jurado con aroma a clásico y una invitada de lujo
Lo primero que hay que decir es que el sillón principal del jurado sigue ocupado por Damián Betular y Germán Martitegui, dos nombres que ya son sinónimo de exigencia y de cejas levantadas frente a un soufflé maltrecho. A ellos se suma, en esta oportunidad, Maru Botana, cocinera de toda la vida, figura entrañable de la televisión argentina y dueña de una trayectoria que la vuelve una incorporación particularmente atractiva para esta edición. La conducción, en tanto, vuelve a quedar en manos de Wanda Nara, que ya tiene probado el pulso para llevar adelante el ritmo del programa. Entre los veinticuatro concursantes aparece la confirmación de Lizy Tagliani, que conoce el formato porque años atrás pasó por la pantalla como invitada; en esta edición, en cambio, se sentará del otro lado y deberá aceptar, con buena cara o con cara de susto, las devoluciones del jurado sobre sus platos.
Me permito confesarles algo en primera persona: la primera vez que vi a Lizy en un set de cocina, allá por alguna emisión de hace varios años, me pareció una de esas apariciones que uno recuerda por lo simpático del cruce más que por el plato en sí. Por eso, cuando me llegó la confirmación de que iba a competir, sentí esa mezcla rara de ternura y curiosidad que da ver a alguien conocido animarse a un desafío nuevo. Tagliani ya tuvo participaciones como invitada, sí, pero ahora la cosa cambia: ahora le van a probar la comida y le van a decir, delante de cámara, qué tal le salió.
El video que adelantó el tono del concurso
Antes del debut, Tagliani publicó en TikTok una escena de cocina doméstica que, en mi opinión, funciona como una declaración de principios. Frente a cámara, con una frescura muy suya, sostuvo un plato de tallarines con salchichas y lo presentó con una explicación que, si uno se olvida del contexto, parece sacada de un programa de recetas: Bueno, ya tengo mi plato preparado. Cocina fácil para la mujer rápida. Este es un plato de fideos con salchichas, dijo mientras mostraba las salchichas sobre la pasta y proponía opciones para adultos y chicos, incluso la posibilidad de sumar mayonesa u otro aderezo a gusto de cada comensal. Lo que hizo la conductora fue transformar una comida de toda la vida, de esas que aparecen en cualquier mesa argentina un domingo a mediodía, en una presentación con aires de receta elaborada. La lectura inmediata, claro, fue humorística: Tagliani jugando a cocinar para la competencia antes de que la competencia empiece. La publicación, de hecho, anticipó su llegada al concurso desde el humor, que es probablemente el mejor escudo que puede tener alguien que va a enfrentarse a un jurado como el de MasterChef.
Y ya que estamos con el tema de la zamba y el color de la cocina de casa, no puedo dejar de tararear mentalmente un verso que me acompaña siempre que prendo el fuego y busco una olla: Cocina, cocina, que la vida es así, suelo cantar mientras revuelvo lo que sea. Lo aclaro porque, para mí, Tagliani representa un poco esa cocina sin pretensiones, la que no necesita espumas ni reducciones para sentirse a gusto. Verla en MasterChef, justamente, va a ser ver hasta dónde puede estirarse ese registro sin perder la sonrisa.
Quiénes completan el elenco de esta edición
- Lizy Tagliani, conductora y humorista, que ya había pasado por el ciclo como invitada en otra oportunidad.
- Wanda Nara, nuevamente a cargo de la conducción del programa.
- Maru Botana, cocinera y figura de la TV argentina, que se incorpora al jurado junto a Damián Betular y Germán Martitegui.
- Alejandro Lerner, Campi, Diego Ramos, Elizabeth Vernaci, Julieta Poggio, Julieta Nair Calvo, Luck Ra y Marta Fort, entre otras figuras del espectáculo y la música.
- Mike Amigorena, que completó el cupo de concursantes después de que L-Gante desistiera de participar.
- Josefina China Ansa, cuya incorporación se confirmó junto con la de Tagliani a fines de agosto.
La producción, según se conoció, viene realizando prácticas coordinadas con los participantes en la etapa previa al debut. En esos encuentros se trabajan técnicas de fileteado, salsas y masas, además de otros conocimientos básicos que los concursantes pueden necesitar cuando empiecen los desafíos. Es, en cierto modo, el último ensayo antes de que se enciendan las cámaras: un entrenamiento que, en mi experiencia viendo ediciones anteriores, suele quedar a la vista cuando los primeros platos comienzan a llegar a la mesa del jurado.
Un formato que se sostiene con humor y con nombres conocidos
Lo que vuelve a poner a MasterChef Celebrity en el centro de la conversación es esa combinación difícil de igualar: un jurado exigente, un grupo de famosos con habilidades desiguales frente a una cocina y, sobre todo, una montaña de situaciones inesperadas que terminan generando los momentos más recordados del año en la pantalla. La edición que se viene tiene, además, el condimento extra de ver a Tagliani en el rol de concursante después de años de pisar el programa como invitada. La producción también confirmó que Mike Amigorena completó el cupo después de que L-Gante desistiera de participar, una baja que, en mi lectura, no hace más que recordarnos lo frágil que puede ser el armado de un elenco de esta escala. Con todo confirmado y con las prácticas en pleno desarrollo, el próximo paso será, simplemente, esperar al 21 de septiembre, prender el horno y ver quién se anima a probar suerte con la primera prueba de la temporada. Mientras tanto, y como corresponde, me quedo acá pensando en qué participante me gustaría ver cocinar: si me apuran, les digo que quiero ver a Tagliani sostener una fuente con la misma dignidad con la que sostuvo los tallarines con salchichas en su video, aunque, claro, también sueño con ver a Maru Botana y a Martitegui discutir amistosamente sobre la textura de un risotto.
