Una melodía que nació en un cine de Shanghái en 1935 y terminó convertida en himno constitucional de China
La historia de cómo una canción de propaganda filmada en pleno conflicto terminó siendo elegida entre casi setecientas propuestas y elevada al rango de norma fundamental del Estado chino.
A mí me pasó algo particular cuando me senté a investigar esta nota, y se los cuento de entrada porque me parece que pinta bien la conversación que vamos a tener: mientras leía sobre aquella película de 1935 me vino a la memoria el olor a pochoclo rancio y a butaca de pana gastada de los cines de mi barrio en los que, de chica, veía funciones dobles que empezaban con un noticiero y terminaban con un himno. No fue casual, claro, porque lo que une a esos recuerdos con esta historia es algo casi universal: las canciones que terminan volviéndose emblemas colectivos casi nunca nacieron pensadas para eso, y casi siempre vienen envueltas en una historia mucho más grande que su melodía. Eso es exactamente lo que pasó con el himno nacional de China, cuya letra y cuya música salieron de una película que se estrenó en mayo de 1935, en plena guerra civil, y que terminó poblando las plazas, las escuelas y, finalmente, los artículos de la Constitución del país.
El 24 de mayo de 1935, con China partida entre el Partido Nacionalista (el KMT) y el Partido Comunista en un conflicto que se iba a extender durante catorce años, la productora Diantong llevó a las salas la película que en Occidente se conoce como Children of Troubled Times, y que en chino se titula Feng yun er nü. La dirección fue de Xu Xingzhi y la historia que contaba era bien directa: un poeta prefiere entregarse al amor y a la comodidad cosmopolita de Shanghái mientras su amigo parte al frente a combatir la invasión japonesa; cuando ese amigo muere, el protagonista termina sumándose a la resistencia. La trama era abiertamente propagandística, pero al público le gustó: fue una de las pocas películas que Diantong llegó a estrenar antes de que la presión del KMT hiciera desaparecer a la productora, y el guionista de la canción central, Tian Han, fue detenido poco después del estreno.
Una canción que se cantaba en el frente
Esa canción central se llama La marcha de los voluntarios, y fue grabada por Pathé Records con las voces de Gu Menghe y Yuan Muzhi. Durante los años de guerra se difundió de boca en boca, en actos, en escuelas y en las trincheras, hasta convertirse en un himno no oficial de la resistencia. En 1941, incluso, se editó una versión en inglés cuya recaudación se destinó a sostener a las fuerzas chinas que combatían la invasión japonesa, lo que habla del alcance que había ganado un tema que, insisto, había nacido como simple número musical de una película de propaganda.
De setecientas propuestas a la Constitución
Cuando la guerra civil terminó y al nuevo gobierno le llegó el momento de elegir un himno, el comité encargado de la tarea recibió 694 partituras y letras distintas para evaluar. La marcha de los voluntarios ya era conocida por una enorme porción de la población, y con el visto bueno de Mao Zedong quedó adoptada de forma provisoria en 1949. Lo que empezó como una solución transitoria fue, con el paso de los años, trepando en el orden normativo: de canción popular a símbolo de Estado y, finalmente, a texto constitucional.
“Del cine a la plaza, de la plaza a la trinchera, de la trinchera a la Constitución: la trayectoria de La marcha de los voluntarios condensa buena parte del siglo XX chino.”Lucía Quipildor
- La película se estrenó el 24 de mayo de 1935 y fue producida por Diantong, que poco después dejó de existir por la presión del KMT.
- La canción La marcha de los voluntarios se grabó por Pathé Records con Gu Menghe y Yuan Muzhi como voces principales.
- En 1941 se editó una versión en inglés cuya recaudación se destinó a la resistencia china contra la invasión japonesa.
- Para elegir himno, el comité recibió 694 propuestas; la marcha fue adoptada en 1949 con aprobación de Mao Zedong.
- En 1959 se estrenó Nie Er, un biopic sobre el compositor del himno, y en 1995 llegó The National Anthem, que repasa la historia de la canción sin éxito de taquilla.
- La película original está disponible completa en Internet Archive, aunque todavía no tiene subtítulos en español.
Siempre que me topo con una historia así, lo que más me interesa no es el dato curioso sino la línea invisible que une la cultura popular con las decisiones políticas más pesadas, y en este caso esa línea se ve con una claridad enorme: una película casi olvidada, producida por un estudio que desapareció, con un guionista que terminó preso, le dejó a China nada menos que la letra y la música de su himno nacional. Y eso, me parece, vale la pena conocerlo y contarlo.
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