Platense se quedó a un gol de la hazaña y Fluminense se metió entre los cuatro mejores
El Calamar ganó 2 a 1 en Vicente López con dos goles antes del descanso, pero el descuento de Canobbio en el segundo tiempo selló la clasificación del conjunto brasileño a semifinales de la Copa Libertadores.
Dicen que el fútbol es el deporte de las injusticias y esta vez volvió a dar la razón a los que lo sostienen. Platense lo peleó hasta el último minuto, le ganó con justicia a Fluminense en Vicente López, pero se quedó en la puerta de los penales por un detalle: ese maldito gol de Canobbio que cortó la ilusión justo cuando empezaba a volar.
Lo del Calamar fue de esos partidos que dejan sabor a poco. No por lo que dejó en la cancha, que fue muchísimo, sino por lo que se quedó en el tintero del otro lado de la frontera, aquel 2 a 0 en el Maracaná con tantos de Nonato y Hulk que terminó pesando como una mochila.
Un primer tiempo para el infarto
A los 29 minutos, cuando el reloj empezaba a impacientarse, apareció Guido Mainero con el carácter que pide este escudo. Aprovechó un despeje corto de Julián Millán y la mandó a guardar con un remate bajo que se desvió antes de entrar. Gol psicológico. Cinco después del primer tanto, ya en el minuto 47, Mainero se vistió de asistente y mandó un centro preciso para que Bruno Sepúlveda conectara de cabeza por el segundo palo. El 2 a 0 parcial ponía la serie 2 a 2 y hacía volar al pueblo Calamar.
Hasta ahí, el equipo de Martín Palermo había hecho todo bien: presión alta, paciencia para circular y una contundencia que en este torneo le había costado. El arquero Fábio había tapado lo suyo ante Juan Saborido e Ignacio Vázquez, y Ganso había tenido la más clara para la visita con un pase atrás de Soteldo que se fue por arriba.
El gol que rompió la ilusión
Pero el segundo tiempo tiene esa costumbre de arruinar los guiones escritos con tanto esfuerzo. A los pocos minutos, una pérdida de Pablo Ferreira en la mitad de la cancha fue el inicio del final. Fluminense salió de contra, la pelota le quedó a Canobbio y el uruguayo, con un enganche que dejó desairado a medio mundo, definió con clase para poner el 2 a 1 y, sobre todo, el 3 a 2 global que clasificaba a los cariocas.
De ahí en adelante fueron 40 minutos de corazón puro. Platense fue con todo, Fábio volvió a salvar a Fluminense con un cabezazo de Vázquez y Mateo Mendia desperdició el rebote, aunque la jugada estaba invalidada por offside. Del otro lado, Hulk tuvo la sentencia con un centro de Canobbio que terminó por encima del travesaño. Los cinco minutos adicionados no movieron el marcador.
El Calamar cierra su paso por los cuartos de final con un triunfo que quedará en el recuerdo y la bronca lógica de quedarse a un gol de la lotería de los penales. Fluminense, mientras tanto, sacó el boleto a semifinales con la misma cara de equipo pragmático que mostró en Brasil. La Libertadores sigue sin dueño y la diferencia entre seguir y volverse a casa fue, otra vez, un detalle.
- Platense ganó 2 a 1 en Vicente López pero quedó eliminado por el 3 a 2 global.
- Mainero abrió el marcador a los 29 minutos con un remate bajo y desvío incluido.
- Sepúlveda, de cabeza en el descuento del primer tiempo, estiró la ilusión.
- Canobbio marcó el descuento que selló la clasificación brasileña tras una contra.
- Fábio fue figura con dos tapadas claves en el segundo tiempo para sostener al Fluminense.
- Los cinco minutos adicionales no alcanzaron para que Platense forzara los penales.
Lo que viene
Ahora, mientras Fluminense ya piensa en las semifinales de la Copa Libertadores, Platense deberá pasar la página rápido. El torneo local sigue su curso y el Calamar tiene que volver a juntar fuerzas para pelear en el campeonato doméstico, donde se viene otra serie de compromisos que lo mantendrá en la pelea hasta el final del año. Lo que dejó esta Libertadores fue el aprendizaje de que este equipo puede dar pelea con cualquiera, y eso no es poca cosa.
