Olímpico le pasó por encima a Boca y se sacó de encima la mochila del cero
El Negro de La Banda ganó 93-80 en el Rosales, mostró su mejor versión y festejó por primera vez en la temporada. Wrighten fue una aplanadora y Boca se quedó mirando la diferencia desde lejos.
Había que ver a Boca intentando correr atrás de Olímpico durante tres cuartos. Parece chiste, pero no lo es: el Xeneize volvió a tropezar de local y ya van dos caídas en línea que preocupan más de lo que alegran. Esta vez el verdugo fue un equipo entero, enchufado desde el salto inicial y con una puntería que no perdonó.
Un primer tiempo para enmarcar
Lo de Olímpico en el Vicente Rosales fue de manual del buen visitante, aunque jugara de local. En cinco minutos ya ganaba 22-9, con ocho puntos del chaqueño Paz y siete del estadounidense Wrighten, que cuando se prende no hay defensa que lo banque. Los triples llovían, Mariani le daba aire desde el banco y el primer cuarto terminó 35-17: una paliza disfrazada de básquetbol.
- Wrighten: 27 puntos y 5 triples en 9 intentos, la figura de la noche.
- Paz: 18 puntos, el socio ideal en el costado.
- Frontera: 14 puntos, clave en libres cuando el partido se puso apretado.
- Pérez: 14 puntos y 9 asistencias, el motor del equipo en el momento caliente.
Al descanso la diferencia era de 21 (55-34) y todo indicaba que la noche iba a ser un trámite. Boca amaneció perdido, Vildoza no encontró nunca la línea de pase y el goleo se hizo espeso. Pero los equipos grandes no se entregan fácil y el Xeneize fue descontando con Monacchi haciendo daño desde el perímetro y Cáffaro haciéndolo en la pintura. Llegaron a ponerse a cinco en el último cuarto y por unos minutos la ilusión visitante revivió.
Ahí apareció la cabeza fría de Pérez, que manejó los tiempos como un veterano, y Frontera, que fue a la línea y no tembló. Olímpico administró la ventaja, no se desesperó y cerró el juego con una tranquilidad que habla bien del trabajo de Leo Costa. Para Boca se vio a un Cáffaro enorme (26 puntos y 10 rebotes) que otra vez cargó el equipo al hombro mientras el resto miraba. Monacchi aportó 15, insuficiente para torcer la historia.
Lo que viene
Olímpico tendrá que mostrar que esto no fue casualidad y sostenerse como animador de la temporada, mientras que Boca necesita resetear rápido porque la próxima fecha lo espera el jueves, cuando visite a Obras Basket en una cancha siempre brava. El Xeneize no tiene más tiempo para lamentos: el torneo no espera.
