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Martes, 20 de octubre de 2026
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La infancia no se hereda en bloque: por qué hermanos criados bajo el mismo techo construyen memorias dispares

Un estudio de la revista The Journals of Gerontology y la mirada de la psicóloga Ana Paula Rivadero coinciden en que la edad de los padres, el contexto económico y el lugar de cada hijo en la familia condicionan recuerdos que, en la adultez, suelen chocar.

Por Valentina SajamaSociedad y educación · · hace 1 h
La infancia no se hereda en bloque: por qué hermanos criados bajo el mismo techo construyen memorias dispares

La psicóloga Ana Paula Rivadero, a quien consultó este medio, sostiene que crecer en una misma casa no equivale a haber transitado la misma infancia, y señala que la discordancia entre los recuerdos fraternales rara vez responde a una disputa por la veracidad y sí a una construcción genuinamente dispar de una etapa que se presume compartida.

Qué cambia de un hijo a otro

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Rivadero describe que los progenitores no son idénticos frente a cada descendiente porque ellos mismos se modifican con el paso del tiempo, atraviesan duelos, crisis de pareja, separaciones, dificultades económicas y transformaciones laborales, de modo que cada hijo conoce una versión diferente de quien lo cría. Esa mutación, añade, se combina con el lugar simbólico que cada hermano ocupa dentro de la dinámica familiar desde edades tempranas, con rótulos que pueden ir del más responsable al más rebelde y que tiñen la experiencia cotidiana.

A quién alcanza la advertencia

El fenómeno, según explica la especialista, alcanza al conjunto de la fratria criada en un mismo hogar y se manifiesta con mayor nitidez en la adultez, cuando los hermanos comparan recuerdos y descubren que sus relatos sobre la convivencia con los padres no encajan entre sí.

  • Efecto de la edad parental: un padre o una madre de 25 años no equivale al mismo progenitor a los 40, por lo que cada hijo nace en un capítulo distinto de la historia familiar.
  • Influencia del contexto: crisis de pareja, dificultades económicas, cambios de trabajo o problemas de salud modelan una versión diferente de los padres para cada hijo.
  • Peso del rol asignado: rótulos como el responsable, el sensible, el que necesita ayuda, el exitoso o el rebelde condicionan la percepción de cada hermano.
  • Trabajo publicado en The Journals of Gerontology: entrevistó a 1.369 adultos de 498 familias y halló que la mayoría de los hermanos criados en un mismo hogar recuerda de manera diferente el vínculo con sus padres durante la infancia, en particular el afecto recibido, la disciplina y los conflictos.
“Sería productivo abandonar la pregunta de cuál de los dos recuerda correctamente y preguntar qué significa para cada uno aquello que recuerda.”Ana Paula Rivadero, psicóloga

La diferencia entre los recuerdos tiende a profundizarse en la vida adulta, momento en el que los hermanos suelen confrontar por primera vez de manera explícita sus versiones sobre la crianza. Rivadero considera que esa instancia no debiera resolverse con un veredicto de quién acierta, dado que ambas construcciones son legítimas, y propone en cambio indagar en el significado afectivo que cada uno le otorga a lo rememorado como vía posible para aminorar los conflictos que esas divergencias suelen suscitar en la fratria.

VS
Valentina SajamaSociedad y educación

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