Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Tecnología /

La industria de las computadoras se enfría: la fiebre por los chips de inteligencia artificial se come la memoria y los precios vuelan

Entre julio y septiembre las ventas globales de PC retrocedieron más del veinte por ciento interanual, la peor caída en tres años, según IDC y Omdia. La explicación está en una disputa por la materia prima de los chips que ahora pelean los fabricantes con los centros de datos.

Por Esteban LamasTecnología y ciencia · · hace 6 d
La industria de las computadoras se enfría: la fiebre por los chips de inteligencia artificial se come la memoria y los precios vuelan

Las cifras difundidas por las consultoras IDC y Omdia dibujan un escenario poco habitual: en apenas un año, el mercado mundial de computadoras personales pasó de despachar 78,5 millones de equipos a 62,7 millones en el tercer trimestre. La contracción del 20,1 por ciento interanual medida por IDC, y del 21,2 por ciento según Omdia, es la más pronunciada desde los primeros meses de 2023 y golpea tanto a las máquinas de escritorio como a las portátiles, con retrocesos del 23,5 y del 20,6 por ciento, respectivamente.

Por qué la inteligencia artificial se llevó puesta la producción de memorias

El motor de la caída está en un insumo que muchas veces pasa inadvertido para el consumidor final: los chips de memoria, esas piezas que guardan los datos mientras la computadora trabaja, algo así como la mesita de luz donde uno deja el libro abierto antes de dormir. La memoria DRAM hace esa función a corto plazo, como la libreta donde se anotan los cálculos del día, y la memoria flash NAND conserva los archivos por más tiempo, parecido al placard donde se guarda la ropa de temporada.

Los grandes centros de datos que entrenan modelos de inteligencia artificial consumen cada vez más DRAM y NAND para mover y archivar cantidades enormes de información, lo que dejó a los fabricantes de PC con menos oferta y con precios mucho más altos. Ben Yeh, analista de Omdia, lo describió de forma contundente: la memoria pasó de representar alrededor del 15 por ciento del costo de fabricar una computadora a casi el 40 por ciento. En concreto, la DRAM llegó a cotizar en agosto a unos 25 dólares por unidad, unas cuatro veces más que un año atrás, y la NAND se pagó a 30,50 dólares, cerca de nueve veces su valor de doce meses antes.

Cómo funciona el efecto dominó sobre el precio final

Cuando los componentes se encarecen, ese aumento se traslada al precio que paga el consumidor en la tienda. Frente a computadoras más caras, la gente retrasa la compra o se queda con el equipo viejo un tiempo más, y eso reduce los volúmenes vendidos. Jitesh Ubrani, director de investigación de IDC, agregó un factor extra: a comienzos de 2026, fabricantes y distribuidores adelantaron pedidos para cubrirse de las subas, lo que infló artificialmente los envíos del primer semestre y dejó al tercer trimestre con poco margen para sostener la demanda. En sus palabras, los canales ahora están preocupados por cargar demasiado inventario en un mercado donde los precios altos frenan la demanda.

Las marcas, en orden de mayor a menor golpe

  • Lenovo: mantuvo el primer puesto con el 25,7 por ciento del mercado, pero sus envíos cayeron 22,9 por ciento, hasta 14,9 millones de unidades.
  • HP: sufrió la caída más pronunciada entre las grandes marcas, con un retroceso del 31 por ciento, hasta 10,3 millones de equipos.
  • Dell: bajó 25 por ciento, hasta 7,6 millones de unidades.
  • Apple: resistió mejor que el resto, con una contracción del 11,3 por ciento y 6,8 millones de equipos despachados.

Qué falta para que este combo se normalice

El fenómeno ya trascendió a las computadoras y empieza a sentirse en otros aparatos con chips de memoria, como los televisores, según advirtió Omdia. Para que los precios vuelvan a niveles razonables en las góndolas, hacen falta al menos tres cosas: que los fabricantes de memorias amplíen su capacidad de producción para satisfacer tanto a los centros de datos como al mercado de consumo; que se mantenga la demanda de inteligencia artificial en niveles que no absorban toda la oferta disponible; y que los canales de distribución desinflen los inventarios acumulados durante 2026. Hasta que esos tres movimientos se alineen, es probable que comprar una computadora siga costando más que un año atrás y que los fabricantes transpiren la>

EL
Esteban LamasTecnología y ciencia

Te puede interesar