Dos pueblos cordobeses para una escapada con los pies en la tierra y la cabeza en silencio
Capilla del Monte y San Marcos Sierras, separadas por apenas 41 kilómetros, se complementan para armar una estadía que combina cerros, caminatas, yoga y noches estrelladas en el norte de Córdoba.
Les confieso algo: cada vez que pienso en una escapada para bajar un cambio, me imagino sentada frente a un cerro con una taza de algo caliente en la mano y nada que hacer. Esa imagen, que muchos compartimos, tiene nombre y apellido geográfico en la provincia de Córdoba: Capilla del Monte y San Marcos Sierras, dos localidades separadas por apenas 41 kilómetros que se complementan de maravillas para armar una estadía corta pero intensa.
La idea es simple y a la vez muy rendidora. Se puede elegir Capilla del Monte como base y dedicarle una jornada entera a San Marcos Sierras, o bien repartir la estadía y dormir algunas noches en cada lugar. Cualquiera de las dos opciones funciona porque los pueblos están tan cerquita que moverse entre uno y otro no lleva más de cuarenta minutos por la ruta provincial.
Capilla del Monte, con el Uritorco como fondo
En Capilla del Monte el escenario lo pone el cerro Uritorco, que se levanta como un vigía silencioso junto a los cerros Overo y las Gemelas. En ese marco funciona el hotel Terrazas del Uritorco, que lanzó un espacio llamado Inti Puka destinado a la meditación, el yoga y el bienestar personal.
“El interés de los visitantes está muy ligado a la búsqueda de hábitos saludables y de experiencias de introspección. La gente viene por el Uritorco, pero también se queda por lo que encuentra adentro.”Clara Christophersen, dueña del hotel Terrazas del Uritorco
Christophersen lleva tres décadas vinculada a este tipo de propuestas en la zona. Además del hotel, tiene un espacio artesano naturista que funciona como bar de comida consciente, una opción más para sumar al recorrido.
San Marcos Sierras, para caminar y mirar arriba
A 41 kilómetros aparece San Marcos Sierras, un pueblo que se recorre a pie sin problemas. El monte y el río están a mano, y la recomendación de quienes conocen el lugar es bien concreta: llevar calzado cómodo, mate y muchas ganas de caminar sin apuro.
“Acá todo está al alcance de los paseos a pie: el monte, el río y sobre todo el silencio. De noche, si el cielo está despejado, mirar hacia arriba es uno de los mejores espectáculos.”Gustavo Chiozzini, propietario de la hostería Cielo y Tierra
Chiozzini y Marisa Wagner llevan adelante la hostería Cielo y Tierra, un alojamiento vegetariano con piscina, parque amplio y una sala para meditar. Es decir, se puede dormir, almorzar, practicar yoga y caminar, todo en el mismo lugar. A eso se suman las noches estrelladas, que en esta zona del norte cordobés son particularmente limpias por la baja contaminación lumínica.
San Marcos Sierras tiene además un condimento histórico que suma al viaje: fue uno de los puntos de encuentro del movimiento hippie argentino durante la década del setenta. Ese pasado bohêmio se respira todavía en sus calles, su ferias y su ritmo tranquilo, y se suma al paisaje de monte y río para redondear la visita.
Un consejo práctico para armarlo
Si me permiten cerrar con una recomendación bien terrenal: prueben la cocina vegetariana de la hostería Cielo y Tierra en San Marcos Sierras, donde Marisa y Gustavo ofrecen platos de elaboración consciente con productos de la zona. Es la mejor manera de cerrar el día después de caminar entre cerros y sentarse un rato a mirar el cielo.
