Después de hacer ruido en las salas, Kraven el cazador se subió al podio en Netflix España
La película de Aaron Taylor-Johnson que cerró el universo de villanos de Spider-Man que Sony armó por su cuenta encontró en la plataforma española una segunda vida que en los cines no había tenido. Recaudación tibia, presupuesto enorme y un ranking que ahora la pone en boca de todos.
Vayan preparándose porque lo que les voy a contar tiene esa mezcla entre el crujido de pochoclos en una sala oscura y el zumbido del router de la casa a las once de la noche, cuando uno se sienta a ver qué hay colgado en la plataforma. Esa película que muchos miraron de reojo en la cartelera, ese protagónico que parecía perdido entre los superhéroes de siempre, terminó encontrando en el streaming un segundo aire que en las salas se le había negado. Les hablo de Kraven the Hunter, la aventura con Aaron Taylor-Johnson que pasó del casi anonimato en la taquilla a treparse al primer puesto entre las películas más vistas en Netflix España.
Me acuerdo de la función a la que fui cuando todavía estaba en los cines, una de esas salas pochocleras del centro, con olor a manteca derretida y a butaca de pana que ya vio mil historias. Salí pensando que la propuesta tenía lo suyo, y también que el boca a boca no la estaba ayudando. Ahora, meses después, me topo con la noticia de que del otro lado del Atlántico, en el catálogo español de la plataforma, la encabezaba el ranking. Y uno, que es curioso, se pregunta cómo se explica ese viaje.
Un cierre de universo con menos gloria de la esperada
Para entender lo que pasó en Netflix conviene repasar primero lo que pasó en los cines, porque las dos cosas cuentan una historia distinta. La película de Kraven the Hunter integra ese universo cinematográfico que Sony armó alrededor de los villanos de Spider-Man sin la participación directa de Peter Parker, ese hilo que incluye también a Morbius y a Madame Web. La entrega que protagoniza Taylor-Johnson fue, justamente, la que bajó el telón de ese conjunto de producciones, el cierre de una etapa.
Ahora bien, el cuadro numérico fue más bien triste para los estudios. La aventura de fantasía y ciencia ficción se había pensado con un presupuesto de 110 millones de dólares y terminó juntando apenas 62 millones de dólares en la taquilla mundial. Es decir, los ingresos por entradas quedaron por debajo de lo que se había puesto sobre la mesa para hacerla, y encima se llevó el récord de ser la menos taquillera de toda esa serie de películas sobre villanos arácnidos.
Lo que cuenta el ranking y lo que no hay que mezclar
- Los 62 millones de dólares corresponden al recorrido de la película por salas de cine de todo el mundo, no a su paso por streaming.
- El primer puesto en Netflix corresponde al catálogo de la plataforma en España y refleja la posición entre las películas vistas por los usuarios que ya pagan el servicio.
- Esos dos datos describen ventanas de exhibición distintas: la sala y el hogar, y conviene no mezclarlos para no leer mal la noticia.
- La audiencia en streaming es geográfica: habla de España, no de toda la plataforma a nivel global.
Me gusta pensar que las plataformas funcionan como esas cocinas de pueblo donde siempre queda un plato en la olla esperando al comensal que llegue al final del día. La producción de Kraven el cazador, después de su paso por las salas, recaló en el menú de Netflix España, donde los suscriptores pueden darle play sin pagar una entrada extra. Y ahí, en esa nueva mesa, se subió al podio de las más vistas.
La sensación que me queda como cronista es la de una película que no terminó de encontrar a su público en el estreno grande, la de las marquesinas y los afiches, y que sin embargo, con el tiempo y la compañía del catálogo digital, se dio una segunda oportunidad. Como cuando uno vuelve a escuchar una zamba que en su momento le pasó por al lado y de repente le encuentra la letra que antes no había registrado. ¿Qué es lo que uno busca en una película de villano: la espectacularidad, la rareza del personaje, la sorpresa de un protagónico que se anima a salir del campo del héroe clásico? Queda la pregunta abierta, mientras el ranking sigue hablando.
