Mirtha, en la pieza del Mater Dei: la mesa más esperada del país sigue sin fecha de regreso
La conductora completó el tratamiento con antibióticos por su cuadro respiratorio y permanecerá internada hasta que los médicos resuelvan el alta. Juana Viale conduce sus programas y la diva ya hace devoluciones desde la clínica.
Lo primero que me golpeó al cruzar la puerta del Mater Dei, en estos días, no fue un ruido sino un olor familiar a café con tostadas servido en bandejas de plástico, ese aroma que durante décadas antecedió a las grabaciones de Mirtha Legrand. Es el perfume improbable de las sobremesas de domingo, de las preguntas que nunca esquivó, de los silencios cómplices cuando la cámara la dejaba hablar. Por eso, mientras la diva cumple 99 años y termina un tratamiento con antibióticos en la habitación del sanatorio, lo que se respira en los pasillos es una mezcla de alivio y de espera: la mesa más famosa del país sigue sin fecha para volver a encenderse.
El parte médico difundido el lunes 29 de septiembre, con la firma del director médico del sanatorio, Enrique Echagüe, confirmó que Mirtha Legrand completó el esquema de antibióticos y evoluciona favorablemente del cuadro respiratorio que motivó su segunda internación de septiembre. La conductora, de 99 años, continúa hospitalizada y acompañada por su familia. No se fijó un día para el alta y, si no hay cambios, la próxima actualización oficial llegará el miércoles.
Una internación en dos tiempos
El recorrido médico del mes fue movido. La primera internación arrancó por un cuadro gripal que se complicó con bronquitis y, después de varios días de atención, terminó con alta el 13 de septiembre. Apenas cinco días más tarde, el 18, Mirtha volvió al Mater Dei por dificultades respiratorias y un cuadro compatible con neumopatía, que obligó a hacer estudios y mantenerla bajo supervisión.
Las actualizaciones siguientes fueron sumando buenas señales. El parte del jueves 25 de septiembre destacó que la conductora había incrementado la actividad física con el equipo de kinesiología y que seguía hospitalizada hasta completar la recuperación y poder retomar sus actividades cotidianas. La confirmación del cierre del tratamiento antibiótico fue el paso siguiente, aunque todavía insuficiente para hablar de regreso a casa.
- Cuadro inicial: gripe que derivó en bronquitis y primera internación, con alta el 13 de septiembre.
- Reingreso: el 18 de septiembre, por dificultades respiratorias y un cuadro compatible con neumopatía.
- Evolución: más actividad física con kinesiología, según el parte del 25 de septiembre.
- Estado actual: completó el tratamiento con antibióticos y sigue internada en el Mater Dei, sin fecha de alta.
Juana al frente y la abuela mirando desde la clínica
Mientras tanto, las dos pantallas que llevan su nombre siguen funcionando con otra conductora. Juana Viale tomó La Noche de Mirtha y los almuerzos dominicales desde la última vez que su abuela se sentó al frente de la mesa, el 29 de agosto. En una de las aperturas del programa, la nieta contó que Mirtha sigue las emisiones desde la clínica y que le hace devoluciones sobre lo que ve: La abuela está mejorando muy bien, dijo, y le mandó un saludo.
En la habitación, la acompañaron durante estos días su hija Marcela Tinayre, sus nietos Juana y Nacho Viale y su bisnieta Ámbar de Benedictis. A ellos se sumó, desde afuera, el cariño de un público que durante décadas se sentó a la mesa con ella, los sábados a la noche y los domingos al mediodía, a discutir política, a festejar un éxito de teatro o a descorchar un champagne en vivo.
Yo, que cubrí tantas de esas veladas, me quedo pensando en una zamba que Mirtha supo tararear entre bocado y bocado cuando el recuerdo la llevaba al norte: Adiós, adiós, prenda adorada, sin decirte adiós. Es la misma tonada que parece flotar ahora en su pieza del Mater Dei: la de una mujer que no se despide, que termina un tratamiento y espera, con la paciencia de siempre, la señal para volver a preguntar, como hacía Chacarera del rancho, qué tiempo tiene hoy su público.
