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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Bill Murray, Rivian y el regreso del Ecto-R1: cuando una pantalla central se llena de fantasmas

La marca de camionetas eléctricas lanzó una actualización con estética de Cazafantasmas para sus modelos R1S, R1T y R2, disponible hasta el 2 de noviembre. El actor vuelve a calzarse el traje de Peter Venkman en una pieza pensada para la nostalgia ochentosa.

Por Lucía QuipildorCultura y espectáculos · · hace 4 d
Bill Murray, Rivian y el regreso del Ecto-R1: cuando una pantalla central se llena de fantasmas

Lo primero que se siente al ver el nuevo comercial de Rivian es esa textura aceitosa que tienen las noches de Halloween en los barrios del conurbano: una mezcla rara entre olor a espadaña recién cortada, a pochoclo con azúcar y a esa pintura blanca que los disfrazados se dejan en la cara hasta las tres de la mañana. Y en medio de ese paisaje posible, aparece Bill Murray volviendo a ser Peter Venkman, sentado al volante de una R1S tuneada como si fuera el Ecto-1 de la película original, contestando una llamada de emergencia desde lo que la marca bautizó con bastante sentido del humor como el Ecto-R1.

La pieza dura poco menos de un minuto y medio y fue rodada para presentar una actualización de software con estética Cazafantasmas que Rivian habilitó en sus modelos R1S, R1T y R2, este último lanzado a principios de este año. Lo notable es que no se trata de un simple wallpaper con calaveras: el sistema operativo del vehículo se transforma hasta el 2 de noviembre con íconos, gráficos y efectos de sonido directamente extraídos del universo de la franquicia ochentosa, lo cual ya de por sí marca un punto interesante en cómo las automotrices empujan el negocio de la actualización posterior a la compra.

Lo que trae la actualización

  • El minijuego Mallow Mash, que permite aplastar Mini-Pufts tocando la pantalla central con el vehículo detenido.
  • Temas visuales dedicados al fantasma Pegajoso y distintos huevos de Pascua escondidos en el sistema para que los usuarios los descubran solos.
  • El modo Trick or Treat, pensado para quienes salen a repartir caramelos: cuando se acerca alguien disfrazado, la camioneta enciende luces y sonidos alusivos a la franquicia.
  • Barras de luz exteriores y nueva iluminación de cabina inspiradas en los Rayos de Neutrones y en la Trampa de Fantasmas.

Desde mi lado, lo que más me llamó la atención es lo artesanal del cruce: no estamos ante un simple patrocinio con logo al final, sino frente a una actualización que modifica de verdad la experiencia del usuario adentro del habitáculo durante casi un mes. Hay algo genuinamente simpático en la idea de que una camioneta eléctrica de más de media tonelada de batería se preste al clima de Halloween sirviendo caramelos con sonido de trampa funcionando, y eso se nota en que la marca eligió no forzar el gag: Murray no hace un chiste forzado, simplemente está ahí, con esa mirada medio cansada del personaje, y la camioneta hace el resto.

La R2, la más chica de la familia y la primera en recibir la actualización desde su lanzamiento reciente, hereda los mismos guiños visuales que sus hermanas mayores, lo que muestra que la marca piensa al software como un espacio común para toda su línea. No es menor: en un mercado donde cambiar de modelo suele implicar resignar funciones, la promesa implícita es que el mismo universo temático se mantiene vivo del R1T más camper hasta el R2 más urbano, y eso, para quien esté pensando en invertir en una eléctrica hoy, no es un dato menor.

Cierro con una pregunta que dejo picando y que me parece central para discutir este tipo de campañas, lejos de las: ¿sumar valor real al producto o quedarse en puro marketing de temporada? Yo me inclino por el medio: para el dueño de una Rivian que ya la usa todos los días, la actualización agrega funciones puntuales y tiempo de uso extra de la pantalla; para el resto de los mortales, es una excusa publicitaria de las más nobles que se vieron en el rubro automotor en lo que va del año, y eso, viniendo de una industria que suele ser bastante solemne, ya es muchísimo.

LQ
Lucía QuipildorCultura y espectáculos

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