Barry Manilow frenó su show en Las Vegas por una bronquitis y volvió a quedar afuera del escenario que lo vio volver
El cantante abandonó el escenario del International Theater tras cantar apenas dos temas y se sumó a una lista de postergaciones que ya incluye una cirugía de cáncer de pulmón en estadio 1 detectada a fin del año pasado.
Te lo cuento como lo viví desde la butaca, aunque sea a la distancia: cuando uno entra a un teatro de Las Vegas sabe que va a escuchar clásicos cantados con una voz que tiene más de cinco décadas de oficio, y de pronto lo que llega es un anuncio en off diciendo que la noche se terminó antes de empezar. Eso fue lo que pasó en el International Theater del Westgate Las Vegas Resort & Casino, donde Barry Manilow alcanzó a interpretar apenas dos canciones antes de retirarse visiblemente afectado por una bronquitis aguda, mientras la banda seguía tocando instrumentales para no dejar al público en silencio, en una escena que a mí, si me hubiera tocado, me hubiera dejado con una mezcla de preocupación y de admiración por el pibe que a sus años sigue dándolo todo arriba del escenario.
Sus representantes confirmaron el diagnóstico y avisaron que la función del día siguiente quedaba directamente suspendida, mientras los asistentes empezaron a recibir correos electrónicos con las instrucciones para pedir el reintegro de las entradas, un trámite que suele ser automático pero que a veces se vuelve un dolor de cabeza para el público que viaja desde lejos y programa vacaciones alrededor de un show.
Una residencia que no termina de arrancar
- La temporada en el Westgate estaba prevista para febrero, pero una intervención quirúrgica la corrió a marzo.
- En mayo volvió a postergarse: Manilow habló de grandes avances en su recuperación, aunque su médico le dijo que todavía no estaba en condiciones de subir a un escenario.
- Sí pudo cumplir fechas en el Reino Unido durante junio y apuntaba a retomar Las Vegas en julio, hasta que la bronquitis lo frenó otra vez.
El cáncer que apareció sin avisar
Lo más fuerte del asunto, y lo que a mí me deja pensando cada vez que lo releo, es que estas idas y vueltas no son caprichos de un artista mayor que se cuida demasiado: en diciembre del año pasado le diagnosticaron un cáncer de pulmón en estadio 1, después de una batería de estudios que habían arrancado por unas molestias en las caderas y por sus antecedentes de bronquitis recurrentes, que al final terminaron siendo la pista que le salvó la vida.
“Si no me hubieran hecho esas pruebas para ver cómo estaban los pulmones, eso me salvó la vida, porque lo que tenía no tenía síntomas.”Barry Manilow, entrevista con la revista People (marzo)
El cantante recordó el momento del diagnóstico con una crudez que contagia: me dijeron puede ser cáncer, yo dije no puedo tener cáncer, y cuatro semanas después ya estaba entrando al hospital para una lobectomía, la operación en la que le extirparon la parte del pulmón afectada, un procedimiento del que salió sin necesidad de quimioterapia ni radioterapia, algo que él mismo se encarga de aclarar cada vez que puede porque sabe lo afortunado que fue, y lo repite casi como un mantra: soy uno de los afortunados, no tuve que someterme a quimioterapia, radioterapia ni nada de eso, dice, y agrega que si el tumor se hubiera extendido más habría estado en un lío tremendo, por suerte no se propagó.
La enfermedad lo obligó a barajar su relación con el escenario y con la vida misma, algo que se nota en lo que contó después, cuando dijo que la experiencia lo había hecho pensar profundamente sobre si hizo lo que quería hacer, si hizo feliz a la gente, si fue un buen amigo, unas preguntas que a mí, que las leí de un tirón, me dejaron esa sensación que dejan los cantantes de su camada, los que cantan con la voz gastada y todavía te erizan la piel, esos que cuando te das cuenta ya se están bajando del escenario y vos te quedás con ganas de aplaudir un rato más.
Por ahora no hay nuevas fechas confirmadas para la residencia en Las Vegas, y el mundo del espectáculo sigue de cerca la evolución de su bronquitis, un cuadro que en cualquier otro momento sería una gripe fuerte pero que en un cantante con un solo pulmón sano pesa distinto, así que más que nunca le deseo que se reponga rápido y que vuelva a subir a ese escenario que lo vio renacer, aunque sea para cantar dos canciones y dejarnos con las ganas de un bis eterno.
