Alcaraz se quedó con las ganas en Shanghái y el uno del mundo ya tiene nombre y apellido: Zverev
El belga Zizou Bergs lo bajó por 7-5 y 7-6 en la tercera ronda del Masters 1000 y dejó al español sin chances matemáticas. El alemán, con dos Grand Slams en el bolso, cierra el año en lo más alto.
Dicen que en Shanghái se juega al tenis, pero a veces parece que se juega a las escondidas. Alcaraz llegó con la ilusión bajo el brazo y se fue con la valija sin abrir: Zizou Bergs lo despachó por 7-5 y 7-6 en la tercera ronda del Masters 1000 y, de paso, le apagó la única luz que le quedaba prendida en el ranking.
El cemento chino le sigue siendo un jerk a Carlitos. Ya no es una sospecha: es un hecho. El de El Palmar se quejó del estado de las pelotas, se movió incómodo toda la noche y, cuando quiso reaccionar, el belga ya tenía la foto del partido en el celular. Clarito el resultado, sin atenuantes, sin excuses.
Lo que cambió el ranking en un rato
La eliminación tuvo olor a consecuencia inmediata: con Alcaraz afuera del cuadro, Alexander Zverev aseguró matemáticamente el número uno del mundo. Once años de carrera, un montón de finales perdidas y, por fin, la foto que le faltaba. A los 29, el alemán cierra el año como el mejor del circuito, ni más ni menos.
La temporada de Zverev fue de otro planeta: se llevó Roland Garros y el US Open, sus primeros dos Grand Slams, y le cortó el domínio que Alcaraz y Jannik Sinner habían instalado en los Majors durante las dos temporadas anteriores. Traducido: se acabó la fiesta de los pibes, al menos por ahora.
- Alcaraz, eliminado en tercera ronda por Bergs (7-5 y 7-6) y sin chances de recuperar el uno.
- Zverev cerró el 2026 como número uno con Roland Garros y US Open en su palmarés.
- Ambos, Alcaraz y Sinner, arrastran lesiones hacia el tramo final del calendario.
- El Masters 1000 de París y las ATP Finals de Turín, los próximos escenarios donde se juegan algo.
Lo que viene: París y Turín, con las lesiones como condimento
Alcaraz y Sinner llegan a la recta final entre algodones. El español necesita volver a encontrar ese juego eléctrico que lo llevó a Tokio, esta vez en cemento indoor y con el fantasma de Shanghái todavía pegado en la espalda. Las ATP Finals de Turín, del 10 al 17 de noviembre, serán la primera prueba de fuego para saber si Carlitos puede reiniciar la discusión por el uno en 2027 o si Zverev acaba de marcar un antes y un después en el tenis masculino.
