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Viernes, 16 de octubre de 2026
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A los 93 años, la actriz Ellen Burstyn mostró cómo se entrena para sostener la rutina diaria y evitar caídas

La ganadora del Oscar combina caminatas, trabajo de fuerza y acompañamiento profesional. Especialistas consultados por este medio explican qué tareas conviene sumar y por qué la consulta médica resulta clave antes de empezar.

Por Valentina SajamaSociedad y educación · · hace 23 d
A los 93 años, la actriz Ellen Burstyn mostró cómo se entrena para sostener la rutina diaria y evitar caídas

La actriz estadounidense Ellen Burstyn, de 93 años, vuelve a ser referencia en materia de longevidad. Su rutina combina paseos diarios con su perro, concurrencia al gimnasio y sesiones con un preparador físico, según describió la propia actriz. El detalle no es menor: los especialistas consultados coinciden en que caminar y entrenar fuerza cumplen funciones distintas y complementarias.

"Camino todos los días, hago ejercicio en el gimnasio y me cuido", resumió Burstyn, en declaraciones reproducidas por la prensa internacional. La frase condensa una jornada sostenida de movimiento que, según la actriz, se sostiene desde hace décadas. Ella misma contó que comenzó a modificar sus hábitos cerca de los 40 años, dejó el cigarrillo y el alcohol y adoptó una alimentación vegetariana.

Qué cambia con un plan que suma fuerza a las caminatas

Caminar forma parte de una jornada activa, pero no reemplaza de manera automática al trabajo de fuerza ni al entrenamiento del equilibrio. Matthew Kampert, especialista en medicina deportiva y responsable del Programa de Medicina del Estilo de Vida de Cleveland Clinic, explicó que fortalecer los glúteos favorece la estabilidad cotidiana y puede contribuir a que los adultos mayores sufran menos caídas, según declaró al medio especializado Cleveland Clinic Health Essentials.

El dato es relevante porque las caídas constituyen una de las causas más frecuentes de lesión en personas mayores de 65 años, de acuerdo con reportes de la Organización Mundial de la Salud. A la rutina de caminatas, el entrenador Álvaro Puche propone sumar un circuito breve de resistencia con una frecuencia semanal de tres sesiones y una duración estimada de tres a cuatro minutos por sesión.

  • Ponerse de pie desde una silla sin ayuda de las manos.
  • Elevar los talones para trabajar tobillos y gemelos.
  • Realizar remos con banda elástica para fortalecer la espalda.
  • Hacer flexiones inclinadas contra un apoyo elevado, estable y que no resbale.

La ejecución necesita adaptarse a cada persona. La altura del asiento, el tipo de apoyo, el recorrido del movimiento y la carga utilizada pueden variar según las posibilidades de quien entrena. La técnica y la seguridad mantienen prioridad sobre la velocidad o la cantidad de repeticiones.

A quién alcanza la recomendación y desde cuándo conviene consultar

La experiencia de Burstyn no puede leerse como una receta replicable sin más. La actriz atravesó dos fracturas de muñeca, utiliza una férula en una mano y convive con artritis, condiciones que condicionan el tipo de ejercicio posible. Por ese motivo, quienes presenten lesiones previas, dolores persistentes, enfermedades crónicas o dificultades para mantener el equilibrio deberían realizar una consulta profesional antes de iniciar un plan de fuerza, según recomiendan los especialistas consultados por este medio.

Esa consulta puede canalizarse a través del médico de cabecera, un kinesiólogo o un profesional capacitado en ejercicio físico. La supervisión cobra particular importancia en los adultos mayores, dado que la sarcopenia, es decir la pérdida de masa muscular asociada al envejecimiento, y los cambios en el equilibrio incrementan el riesgo de caídas y de pérdida de autonomía, de acuerdo con informes de la Organización Mundial de la Salud y del National Institute on Aging de Estados Unidos.

En el caso puntual de Burstyn, el movimiento ocupa un lugar dentro de una vida cotidiana que también incluye seguir trabajando, leer, recibir visitas y asistir a conciertos. Esa combinación de actividad física, vínculos sociales y estimulación mental aparece señalada por la literatura especializada como un factor asociado a un envejecimiento activo, según el informe Envejecimiento y salud de la OMS.

El planteo central que dejan los especialistas es que sumar ejercicios breves de fuerza y equilibrio a una rutina ya instalada de caminatas puede marcar una diferencia concreta en la autonomía diaria, siempre que la implementación se adapte a la historia clínica de cada persona y se realice con acompañamiento profesional cuando existan antecedentes de lesiones o enfermedades crónicas.

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Valentina SajamaSociedad y educación

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