Verduras, carnes y bebidas sostienen la presión sobre los precios en la recta final de septiembre
Las mediciones privadas coinciden en una nueva ronda de subas en alimentos durante la tercera semana del mes. Analytica y EconViews proyectan una inflación general de hasta 2% frente al 1,7% de agosto.
Un alza semanal promedio del 0,6% en alimentos y bebidas volvió a registrarse en los relevamientos privados durante la tercera semana de septiembre de 2026, con verduras, carnes y bebidas como los rubros de mayor incidencia en la conformación de los índices. En términos mensuales, las consultoras coinciden en que el comportamiento reciente supera la marca de agosto y deja al mes en curso con un piso de 1,8% en las proyecciones de inflación general.
El peso de las verduras en las mediciones de cuatro semanas
En el relevamiento de Analytica, las verduras acumularon una suba promedio del 12,6% en las últimas cuatro semanas, el registro más alto dentro del universo de alimentos y bebidas que sigue la consultora. Las frutas quedaron en segundo lugar, con un incremento del 4,3% en el mismo período. Traducido: por cada cien pesos que un hogar destinaba a verduras a fines de agosto, hacia la tercera semana de septiembre necesitaba alrededor de 112,6 pesos para mantener el mismo volumen de compra.
La consultora LCG, que mide variaciones semanales, reportó un avance del 2,3% en verduras durante la tercera semana del mes, una de las subas más marcadas entre los rubros que integran su canasta. El dato confirma que la dinámica de los productos frescos Hortícolas se mantiene como uno de los principales motores de la inflación en alimentos, con impacto directo en el costo de la canasta de consumo cotidiano.
Carnes, el motor del incremento semanal
El rubro cárnico tuvo un protagonismo especial en la medición de LCG: registró un aumento del 1,1% en la tercera semana y aportó aproximadamente la mitad del alza total de alimentos y bebidas, de acuerdo con la consultora. Alejandro Giacoia, economista de EconViews, identificó a las carnes y sus derivados como el principal componente detrás de las subas detectadas por esa firma, en línea con la lectura de las restantes consultoras.
En el promedio de cuatro semanas que construye Analytica, las carnes y sus derivados exhibieron un incremento más moderado, del 0,9%, mientras que aceites, grasas y mantecas subieron un 0,6%. La diferencia entre ambas mediciones sugiere que el salto semanal responde a un reacomodamiento puntual de precios, sin que se traduzca todavía en un cambio de tendencia en el acumulado mensual del rubro.
Bebidas y panificados, la otra cara del mes
Al extender la mirada al acumulado mensual de LCG, las bebidas aparecen como el rubro de mayor incidencia: acumularon un aumento del 9,3% y explicaron alrededor del 70% de la inflación promedio de alimentos de las últimas cuatro semanas. Durante la tercera semana, esa categoría avanzó un 0,8%, en tanto que los panificados subieron un 0,7%. Traducido: las bebidas explican cerca de siete de cada diez puntos de la suba de alimentos en el período relevado por LCG.
Para el conjunto de alimentos y bebidas, Analytica midió un incremento semanal del 0,7% y LCG, del 0,6%, mientras que EconViews reportó un 1,1% en alimentos. En el caso de LCG, se trató de la segunda semana consecutiva con subas, lo que consolida una dinámica alcista en la recta final del mes.
Proyecciones para la inflación general de septiembre
Analytica proyectó una inflación general del 2% para septiembre de 2026, en tanto que EconViews estimó un 1,8%. Ambas cifras se ubicaron por encima del 1,7% registrado en agosto, lo que configura una aceleración mensual en los pronósticos privados. Estas previsiones son estimaciones basadas en relevamientos parciales y pueden ajustarse con los datos oficiales.
Comparado con la campaña anterior, es decir, con lo observado hasta agosto, las consultoras coinciden en un escenario de mayor presión sobre los precios de la Canasta Básica de Alimentos hacia el cierre de septiembre. La combinación de verduras con subas de dos dígitos en cuatro semanas, carnes como principal impulsor semanal y bebidas con una incidencia predominante en el acumulado mensual configura un cuadro en el que la dinámica de alimentos se mantiene como el factor dominante de la inflación del período.
