Venecia vibró con Pattinson en su madrugada de papá y un Moretti que volvió a competir después de 37 años
El estreno de "Primetime" se llevó los aplausos más largos del sábado, mientras el italiano reapareció en la sección oficial con una historia de amor que además marca un récord con Bruce Springsteen.
A esta altura de la Mostra ya una sabe que cada jornada veneciana tiene su propio pulso, una especie de latido que se siente apenas cruzás el puente de vaporetto hacia el Lido. El sábado ese pulso se aceleró temprano, bien temprano, con olor a café con leche recalentado en los pasillos de la Sala Grande y con ese murmullo típico de los días en los que coinciden demasiadas figuras importantes como para que la película de las seis de la tarde compita de igual a igual con la alfombra roja de las nueve de la noche.
Lo confieso: llegué a la proyección de "Primetime" con la expectativa de cualquier periodista de guardia y me fui con la sensación de haber visto a un Robert Pattinson distinto, más en la mirada y más arriesgado en cada gesto. El actor llegó directamente desde Londres, donde está rodando su segunda película como Batman, para meterse en la piel de Chris Hansen, el conductor estadounidense que se hizo famoso con el ciclo "To Catch a Predator", dedicado a exponer en vivo a potenciales abusadores de menores. La función de gala cerró con siete minutos de aplausos y él los recibió del brazo de su pareja, la cantante Suki Waterhouse, con esa mezcla de timidez y alivio que sólo tienen los intérpretes que saben que se jugaron algo personal.
“Acabo de tener un bebé. No tenía ganas de salir por la noche, así que de repente me encontré con el doble de tiempo disponible, lo cual me vino muy bien para estar aquí.”Robert Pattinson
Las primeras críticas que circularon a la salida coincidieron en algo que a esta cronista le cuesta pero comparte: el film no se queda en la superficie del morbo periodístico y explora de verdad los dilemas éticos de exponer el dolor ajeno en horario central de la televisión. Pattinson aparece cómodo en ese registro y, según los Cahiers anglosajones que se reparten en los bares del Lido, queda instalado entre los candidatos para la próxima temporada de premios de Hollywood.
Moretti volvió a competir y, de paso, rompió un récord con Springsteen
Antes de la función de Pattinson, la mañana le había pertenecido a Nanni Moretti, que regresó a la competencia oficial del festival después de 37 años de ausencia y lo hizo con una película pequeña y honesta. Se llama "Succederà questa notte" (Ocurrirá esta noche), está protagonizada por Louis Garrel y Jasmine Trinca, y cuenta una historia de amor atravesada por la necesidad de poner en palabras lo que sentimos. Moretti, que se recupera de dos infartos, aparece en un rol secundario como el padre del personaje masculino, una decisión de casting que habla tanto de la modestia del director como de su confianza en el elenco.
En la conferencia de prensa, Moretti contó que se propuso hablar de los sentimientos sin vueltas, de la necesidad de nombrarlos y dejarlos que se expresen sin reservas. Y dejó caer un dato que sonó como un verdadero notición en la sala: la banda de sonido incluirá una canción de Bruce Springsteen grabada en vivo, algo que, según la producción, nunca había ocurrido en la historia del cine con material original del jefe del E Street Band.
Gallagher presentes, Sutherland a la carga y Pacino a la distancia
La jornada, además, tuvo su costado rockero con el estreno mundial del documental sobre la reunión de Oasis: Liam y Noel Gallagher caminaron juntos la alfombra roja y dejaron una de las postales más buscadas por los fotógrafos acreditados, esos que desde hace décadas sobreviven a base de lente y café doble. El film registra los ensayos, las discusiones y el regreso a los escenarios de una de las bandas británicas más relevantes de los últimos treinta años.
Más tarde, Kiefer Sutherland presentó "Father Joe", un thriller de acción ambientado en la Pequeña Italia de Manhattan durante los años noventa, con guión y producción de Luc Besson y dirección del debutante Barthélémy Grossmann. Al Pacino, que comparte elenco como jefe mafioso, no viajó a Venecia y envió su saludo por video, un gesto nostálgico que el público aplaudió con la misma fuerza con la que suele recibir los clásicos.
