Un pibe de 13 años se sacó la lotería mundialista y se va a Portimao a representar al país
Benjamín Rein, de Villa General Belgrano, se metió en el Mundial de Rotax después de ganar la E10 y sacar dos poles. Corre con SMS Racing Kart y chasis Tony Kart. Sueña con la Fórmula 1, pero antes va por Portugal.
A veces el automovilismo argentino da una de esas noticias que te reconcilian con el deporte. Un pibe de trece años, de un pueblo chico, y de repente sacándose pasaje para un mundial. Así, sin anestesia. Benjamín Rein, nacido en Villa General Belgrano, se ganó el derecho de representar a la Argentina en el Mundial de Rotax, que se correrá del 7 al 14 de noviembre en Portimao, Portugal.
La clasificación no fue un regalo ni un sorteo: el chico se la trabajó. Logró dos poles positions y una victoria en la divisional E10, que terminó consagrándolo campeón argentino. Cuando le confirmaron que tenía la plaza mundialista, cuenta que se le mezcló el llanto con la sonrisa. Y vaya si se entiende: a esa edad, ponerse el país al hombro no es un dato menor.
Un 2026 a toda máquina
- Compitió en el Rotax y en el Grand National Rotax durante toda la temporada.
- Fue parte del Campeonato Provincial Cordobés, donde se fogueó con rivales de peso.
- Disputó también la E10 Rotax, la categoría que finalmente le terminó abriendo la puerta al título y al mundial.
- Sumó experiencia en otras competencias nacionales, siempre con el objetivo de llegar lo más afinado posible a la definición.
Detrás del casco hay un equipo chico pero laburante. Rein integra el SMS Racing Kart y maneja un chasis Tony Kart, una de las marcas de referencia en el karting mundial. En la preparación lo acompaña su telemetrista, conocido como Cucú, y por supuesto la familia, a la que el propio Benjamín señala como pieza clave: sin el esfuerzo de ellos, imposible bancar una temporada así.
“Me generó una emoción enorme saber que voy a correr representando al país. Es un reconocimiento al trabajo de toda la gente que me acompaña.”Benjamín Rein
El vínculo con el karting arrancó por lo más clásico de todos los tiempos: de chico le gustaban las carreras y le gustaba manejar. Pasó por las categorías formativas, fue subiendo de a poco y nunca paró. Su propio repaso de la temporada tiene esa cosa sana de los pilotos jóvenes: asume que tanto los buenos resultados como los golpes le sirvieron para aprender. Nada de quejas, nada de excusas.
Referente Colapinto y objetivo Fórmula 1
Si le preguntan quién lo inspira, no duda: Franco Colapinto. No es casual, el de Pilar es el espejo en el que se miran todos los pibes que empujan desde abajo. El sueño grande, claro, es llegar a la Fórmula 1, aunque él mismo lo plantea con los pies sobre la tierra: paso a paso, categoría por categoría. Antes de pensar en la Máxima, el objetivo inmediato es comerse Portugal y dejar a la Argentina lo más arriba posible.
Lo que viene: Mundial de Rotax en Portimao, del 7 al 14 de noviembre. Una parada que vale por un año entero de sacrificio. Y un pibe de Villa General Belgrano que ya hizo lo más difícil, que fue ganarse el lugar.
