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Domingo, 18 de octubre de 2026
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Trombosis venosa: las cuatro señales físicas que el cardiólogo Francesco Lo Monaco recomienda no pasar por alto y los momentos de la vida en los que el riesgo se eleva

El dolor en una pierna, la hinchazón, los cambios de color y la sensación de calor pueden advertir sobre la presencia de un coágulo en una vena profunda. Cuáles son los factores que multiplican esa probabilidad, por qué el embarazo, el posparto y la terapia hormonal ocupan un lugar especial en la lista de cuidados y en qué situaciones corresponde comunicarse con un servicio de emergencias.

Por Valentina SajamaSociedad y educación · · hace 2 h
Trombosis venosa: las cuatro señales físicas que el cardiólogo Francesco Lo Monaco recomienda no pasar por alto y los momentos de la vida en los que el riesgo se eleva

La tromboembolia venosa es una afección potencialmente mortal pero prevenible, que se produce cuando se forma un coágulo en una vena profunda, generalmente de las piernas, según explicó el cardiólogo preventivo Francesco Lo Monaco. Cuando ese coágulo se desprende y viaja hasta los pulmones, puede provocar una embolia pulmonar, una complicación que requiere atención de emergencia y que, en los casos más graves, puede resultar fatal.

Qué cambia: las cuatro señales físicas que pueden indicar la presencia de un coágulo

Cuáles son las cuatro señales físicas que pueden advertir sobre un coágulo

De acuerdo con el especialista consultado por el medio italiano Corriere della Sera, existen cuatro manifestaciones físicas que merecen atención cuando aparecen de manera aislada o combinada. La primera es el dolor en una pierna, particularmente en la pantorrilla o en el muslo, que puede sentirse como una sensibilidad localizada o un calambre persistente. La segunda es la hinchazón, generalmente unilateral, que se manifiesta en el tobillo, el pie o toda la extremidad. La tercera señal son los cambios en el color de la piel, que puede adquirir tonalidades rojizas, azuladas o más oscuras de lo habitual en la zona afectada. La cuarta es la sensación de calor, perceptible al tacto en comparación con la pierna opuesta.

El cardiólogo preventivo Francesco Lo Monaco aclaró que ninguno de estos síntomas confirma por sí solo la presencia de un coágulo, pero sí justifica una consulta médica inmediata para descartarlo mediante los estudios correspondientes. La detección temprana marca la diferencia entre un tratamiento ambulatorio y una internación de urgencia.

Desde cuándo actuar con urgencia: los síntomas que indican una posible embolia pulmonar

Cuando el coágulo ya se desplazó hacia los pulmones, el cuadro clínico cambia por el caso y la urgencia se vuelve extrema. La dificultad respiratoria súbita, el dolor torácico que se intensifica al inhalar, la tos con sangre y la pérdida de conocimiento configuran, según el material difundido por Corriere della Sera, un escenario en el que corresponde comunicarse de inmediato con un servicio de emergencias, sin esperar a que los síntomas se estabilicen por sí solos.

A quiénes alcanza: los factores que elevan el riesgo de desarrollar un coágulo

El cardiólogo preventivo Francesco Lo Monaco enumeró una serie de condiciones y circunstancias que incrementan la probabilidad de sufrir un episodio de trombosis venosa. Haber atravesado un coágulo con anterioridad ocupa el primer lugar de la lista, ya que la recurrencia es una de las características de esta patología. Los antecedentes familiares y las condiciones hereditarias, entre ellas la trombofilia, también figuran entre los factores que el especialista consideró relevantes al momento de evaluar el riesgo individual.

  • Haber tenido un coágulo sanguíneo con anterioridad.
  • Contar con antecedentes familiares o con condiciones hereditarias como la trombofilia.
  • Ser fumador, dado que el tabaco altera los mecanismos de coagulación.
  • Permanecer durante períodos prolongados con movilidad reducida, como ocurre en viajes largos, internaciones o convalecencias.
  • Padecer enfermedades crónicas como insuficiencia cardíaca o diabetes, o atravesar un proceso oncológico.

Los tres momentos de la vida de las mujeres que requieren atención especial

En la vida de las mujeres existen tres etapas que el cardiólogo preventivo Francesco Lo Monaco destacó como merecedoras de una atención particular. La primera es el uso de anticonceptivos hormonales con estrógeno, una medicación que se asocia a un incremento del riesgo de trombosis, aunque el especialista aclaró que, para la mayoría de las usuarias, ese incremento absoluto continúa siendo bajo. La segunda etapa es el embarazo y el posparto, un período de vulnerabilidad aumentada porque el organismo activa mecanismos destinados a prevenir el sangrado excesivo durante el parto, lo que tiene como efecto colateral una mayor predisposición a la coagulación. La tercera es la terapia hormonal que se utiliza para tratar los síntomas de la menopausia cuando incluye estrógeno en su composición.

“La prevención comienza por comprender los propios riesgos, en lugar de asumir que sentirse bien significa que todo está bien.”Francesco Lo Monaco, cardiólogo preventivo, en declaraciones a Corriere della Sera

El especialista consultado por el medio italiano Corriere della Sera insistió en que los riesgos no permanecen fijos a lo largo de la vida, sino que se modifican con el embarazo, los tratamientos hormonales, las variaciones en la movilidad y la aparición de enfermedades crónicas. Por esa razón, el cardiólogo preventivo Francesco Lo Monaco recomendó que el consejo más adecuado se construya sobre la historia clínica de cada persona, y no sobre suposiciones genéricas. Quienes tienen antecedentes personales o familiares de problemas de coagulación son, según el especialista, quienes más se benefician de una evaluación médica preventiva antes de iniciar cualquier terapia hormonal o de planificar un embarazo.

En todos los casos, el especialista consultado por Corriere della Sera recordó que el primer paso para reducir la probabilidad de un episodio grave es conversar con el médico de cabecera sobre los factores de riesgo individuales, registrar los antecedentes familiares y prestar atención a las cuatro señales físicas que pueden aparecer en las piernas. Sentirse bien no excluye la posibilidad de estar transitando un cuadro que requiere intervención, y la consulta oportuna continúa siendo, según Francesco Lo Monaco, la herramienta más eficaz para evitar que un coágulo derive en una emergencia.

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Valentina SajamaSociedad y educación

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