Tío Mario bajó la persiana: la cadena de jugueterías se despidió tras liquidar su mercadería en pleno derrumbe del sector
La firma concretó el cierre el sábado luego de una liquidación difundida por redes sociales. La decisión se inscribe en una retracción cercana al 20% en las ventas del primer semestre y de alrededor del 22% en la última década, según la Cámara Argentina de la Industria del Juguete.
Unidades que no llegaron a las vidrieras y pesos que se evaporaron en las cajas: la juguetería Tío Mario concretó el sábado el cierre definitivo de sus locales, luego de una liquidación de mercadería difundida durante el fin de semana a través de sus redes sociales. Bajo el lema Liquidamos todo por cierre, últimos días, la cadena convocó a clientes habituales y a curiosos a una despedida que dejó al descubierto el stock acumulado y la imposibilidad de sostener la actividad.
El cierre se produjo en un contexto de retroceso comercial para el sector: la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) informó una caída cercana al 20% en las ventas del primer semestre de 2026 frente al mismo período de 2025. La magnitud del derrumbe se completa con un dato de mayor alcance: de acuerdo con la misma entidad, el mercado se contrajo alrededor de un 22% entre 2015 y 2025, lo que confirma que las dificultades no son nuevas sino la profundización de una tendencia que ya llevaba una década.
Una cadena en problemas y un entramado golpeado
El gerente de Relaciones Institucionales y Comercio Exterior de la cámara, Julián Benítez, describió un escenario que no se reduce a las jugueterías sino que se extiende a toda la cadena. Traducido: cuando caen las ventas en las vidrieras, también sufren los fabricantes que producen en el país, los importadores que completan el surtido, los distribuidores que llevan la mercadería a los puntos de venta, los mayoristas que abastecen al comercio y, finalmente, las jugueterías que atienden al público.
“La afectación alcanza a fabricantes, importadores, distribuidores, mayoristas y jugueterías.”Julián Benítez, gerente de Relaciones Institucionales y Comercio Exterior de la CAIJ
En el plano fabril, el presidente de la CAIJ, Matías Furió, había advertido con anterioridad sobre las complicaciones para organizar la producción de cara al Día del Niño. Explicó que los fabricantes necesitaban adquirir materias primas con anticipación para que los artículos pudieran estar disponibles en las góndolas en un plazo inferior a los dos meses, una ventana cada vez más ajustada en un mercado que se achica.
Consumo en transformación
Más allá de los números comerciales, Benítez incorporó dos variables que reconfiguran el mercado desde el lado de la demanda. En primer lugar, mencionó la competencia por el tiempo de uso entre los juguetes físicos y las pantallas, una disputa que modifica los hábitos de juego de las nuevas generaciones. En segundo término, señaló la reducción de la cantidad de hijos por mujer como un factor que recorta de manera estructural el universo de potenciales consumidores. Para la cámara, ambos elementos forman parte indisociable del escenario que atraviesa la actividad.
- Cerca del 20% de caída en las ventas del primer semestre de 2026 contra igual período de 2025, según la CAIJ.
- Alrededor del 22% de contracción del mercado de juguetes entre 2015 y 2025, también según la cámara.
- La liquidación se difundió por redes sociales con el mensaje Liquidamos todo por cierre, últimos días.
- El cierre efectivo se concretó el sábado, tras la jornada de liquidación.
- El sector fabril advirtió sobre la dificultad de producir a tiempo para el Día del Niño.
- Competencia con pantallas y baja de la natalidad aparecen como factores estructurales del retroceso.
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