Tinelli vuelve a las fuentes con Dale Match: humor, archivo y un ojo puesto en la calle
El conductor estrenará el miércoles 14 de octubre a las 21 un ciclo por streaming que recupera la lógica del viejo VideoMatch pero aggiornada al lenguaje digital, con panel rotativo, cámaras ocultas y secciones pensadas para que la gente muestre lo que sabe hacer.
Yo estaba ahí, en la redacción, cuando me llegó la confirmación de la fecha y lo primero que sentí fue ese ruido a pantalla encendiéndose tarde, ese zumbido de estudio que muchos asociamos con la medianoche de los noventa, y entonces me acordé de la zamba que repite eso de “vuelvo a empezar”, y la verdad es que no se me ocurre una frase más justa para lo que Marcelo Tinelli se trae entre manos con Dale Match, un programa que arranca el miércoles 14 de octubre a las 21 y que se va a ver de lunes a jueves por streaming, con una propuesta que mezcla humor, actualidad y una buena cantidad de secciones pensadas para que el público deje de ser únicamente espectador.
Lo que me contaron desde el entorno del conductor es que la idea es retomar recursos que Tinelli viene probando desde hace décadas y acomodarlos a un lenguaje que ya casi nadie discute: el del streaming, la inmediatez, el archivo que se rescata y se republica al día siguiente. Habrá material de archivo, situaciones grabadas en la calle y, como no podía ser de otra manera en un ciclo de estas características, actuaciones musicales que se sumarán al final de cada emisión como un clásico cierre a la italiana.
Dos secciones para que la gente se anime
Dentro del esquema del programa aparecen dos espacios específicos que me parecen los más interesantes de toda la movida. El primero se llama “30 segundos de fama”, y básicamente le da al participante un reloj en pantalla para que despliegue un talento, una rareza o directamente una genialidad que se le ocurra. El segundo se llama “La gran chance”, y está pensado sobre todo para cantantes aficionados, incluidos varios jóvenes del interior del país que muchas veces no tienen dónde mostrar lo que hacen. La intención, según me confiaron, es abrir la puerta a que el oyente o televidente deje de ser un convidado de piedra y se transforme en protagonista, aunque más no sea por un ratito.
Cámaras ocultas, archivo y un panel con nombres propios
A eso se le suman entre siete y ocho cámaras ocultas por noche, grabadas en la calle con actores y creadores de contenido a los que la gente no va a identificar. Después, en el estudio, Tinelli y sus compañeros reaccionarán a esos videos y también a fragmentos rescatados de VideoMatch, que es como abrir una caja de recuerdos para una franja etaria que tiene entre 40 y 60 años y que se crió viendo esos ciclos. El panel estable estará formado por Anita Martínez, Diego Castro, Carito Müller y Baulo. A ellos se sumará Pachu, que estará dos veces por semana, y Roberto Peña, que aportará imitaciones por fuera de la mesa. El propio Marcelo Tinelli fue claro al explicar la mecánica: la idea es repartir protagonismo y que sus compañeros puedan sostener la conducción cuando haga falta.
Dicho esto, lo que más me gusta de Dale Match es que no intenta inventar la pólvora, sino que vuelve sobre pasos ya conocidos y los reacomoda para un presente donde la tele ya no es lo que era. Yo, que voy a tener que ver el primer envío para escribir esta misma nota desde la pantalla y no desde el cable, confieso que tengo expectativa. Y, si la memoria no me falla, la zamba esa decía también que “no hay mejor lugar que el que espera de vuelta”. Parece que Tinelli tomó nota.
