Svitolina corta con Monfils: el peso de una guerra que también se juega afuera de la cancha
La ucraniana, sexta del mundo, anunció el fin de su matrimonio con el francés tras nueve años juntos. Admitió que la invasión rusa la empujó a un proceso personal que ya no podía sostener en pareja y pidió respetar su intimidad.
Dicen que el amor todo lo puede. Bla, bla, bla. El tenis, como la vida, se encarga de recordarte cada tanto que no. Elina Svitolina, sexta del ranking WTA, confirmó este lunes lo que ya se rumoreaba en el circuito: se separó de Gaël Monfils, el francés simpático que durante casi una década fue su compañero de ruta dentro y fuera de la cancha.
El anuncio llegó por redes sociales, con un mensaje largo y sin velos. La nacida en Odesa, de 30 años, explicó que la guerra en Ucrania la golpeó mucho más adentro de lo que cualquiera vio desde afuera, y que ese sacudón emocional derivó en una decisión que nadie toma en buen momento: poner punto final al matrimonio.
Lo que dijo Svitolina, sin filtro
En su texto, la mejor tenista ucraniana de la historia fue al hueso. Contó que hubo noches sin dormir, dudas de esas que te carcomen y una sensación persistente de estarse perdiendo a sí misma. “Lo que no vieron fueron las noches sin dormir, las dudas y la sensación de perderme lentamente a mí misma”, escribió, dejando en claro que la separación no fue un capricho ni un pase de factura, sino un proceso interno largamente masticado.
“Gaël lo vio todo. Nunca soltó mi mano. Luchamos juntos a través de esto durante mucho tiempo, con todo lo que teníamos.”Elina Svitolina
De Monfils, que se retiró del circuito hace poco y supo levantar 13 títulos ATP en una carrera con más show que títulos pero con talento de sobra, Svitolina no tuvo una sola palabra en contra. Al contrario: lo agradeció por bancarla en el peor tramo. Pero fue clara con una idea que muchos se bancan en silencio: hay batallas que nadie puede ganar por uno, por más que quiera. Y ella necesita encontrar su propio camino.
La pareja, que arrancó a fines de 2017 y selló su amor en julio de 2021, tiene una hija, Skai, nacida en octubre de 2022. Ahí Svitolina bajó un cambio y habló como mamá antes que como tenista: aseguró que la separación no el fin de la familia y que seguirán siendo padres juntos, lado a lado, en cada paso de la nena. También pidió, casi como un ruego, que no se busquen terceros ni se repartan culpas. “Solo hay dos personas que se amaron profundamente y una historia que está cambiando de forma”, cerró.
Lo que viene
Ahora, la gran pregunta que se hacen en el circuito es de las obvias: ¿cómo impacta esto en su rendimiento? Svitolina ya se había bajado varios torneos el año pasado por el mismo motivo emocional que hoy la llevó a separarse, y reapareció con resultados irregulares. Con el cuerpo bien y el ranking alto, pero con la cabeza en otro lado. Habrá que ver si esta decisión, que muchas veces termina liberando, le devuelve la energía o si, por el contrario, le suma otro peso extra. Mientras tanto, Monfils ya está en su nueva etapa de exjugador y padre full time. La próxima parada para Elina es la gira de pista dura previa al US Open, con torneos en Montreal y Cincinnati entre fines de julio y agosto. Mucho tiempo por delante para procesar y, después, ver qué pasa con la raqueta en la mano.
