Siete días, ocho recetas: el menú que recorre la huerta y termina con una tarta de frutillas bien argentina
Un repaso día por día por la propuesta que combina vegetales de estación, preparaciones rápidas y otras más laboriosas, con el broche de una tarta de frutillas y dulce de leche para el domingo.
Les confieso algo: cada vez que me toca pensar el menú de la semana siento que estoy armando un rompecabezas. Hay que meter la verdura de estación, no aburrirse con lo de siempre y dejar algún plato fuerte para el fin de semana. Por eso me entusiasmé con esta propuesta que va del lunes 14 al domingo 20 de septiembre y que va saltando de un bowl express a unas costillas de cerdo a la barbacoa, pasando por una tarta de frutillas bien de nuestra tierra.
De lunes a jueves: propuestas rápidas para arrancar la semana
- Lunes: bowl de arroz con huevo y palta, una combinación que sirve tanto para el almuerzo como para una cena rápida y sin complicarse.
- Martes: quiche de espárragos, la tarta salada de origen francés con masa brisée y un relleno de huevos con crema que vuelve locos a todos en casa.
- Miércoles: supremas de pollo doradas con una salsa liviana de mostaza, queso descremado y espinaca fresca, listas en pocos minutos.
- Jueves: revuelto de zapallitos, sencillo y rendidor, con el truco de sumar queso rallado al final para que se derrita en el plato.
Lo que más me gusta de este primer tramo es que ninguno pide más de media hora. El huevo pochado sobre el arroz con la palta apenas aplastada es de esas cosas que parecen de restaurant y salen con lo que ya hay en la heladera. Y la quiche de espárragos la pueden servir tibia en el almuerzo y fría en la cena: rinde, vuela y no se queja nadie.
El fin de semana, donde la cocina se toma su tiempo
El viernes llega con canastitas de brócoli rellenas con pollo desmenuzado y panceta dorada, cocidas en masa de empanada al horno. La ventaja, cuentan los que las hacen seguido, es que admiten más relleno que una empanada tradicional y se ahorran el repulgue, que a veces es lo que frena a más de uno en casa.
El sábado el protagonismo se lo llevan los canelones de verdura. Para que la masa de panqueques aguante el relleno sin romperse, conviene hacerla apenas más gruesa que la de los dulces, y si quieren un toque visual, pueden licuar unas hojas de espinaca o acelga con la preparación y lograr una masa verde intensa. Se cocinan en una fuente con salsa, gratinan en el horno y listo: tienen el plato más festejado de toda la semana.
El domingo es el día fuerte. Las ribs de cerdo a la barbacoa piden su tiempo: se cocinan lentamente en caldo y después van al horno con salsa barbacoa hasta lograr ese punto dulce y ahumado que las vuelve casi adictivas. Si las hacen temprano, a la hora de sentarse a la mesa la casa entera ya huele a domingo de asado. Y para el cierre, la tarta de frutillas de Blanca Cotta: masa quebrada, una capa generosa de dulce de leche, crema y frutillas frescas arriba.
Acá va un consejo práctico para los que están mirando los bolsillos: las frutillas todavía no están en plena temporada y por eso conviene elegirlas en la verdulería del barrio, donde se ven una por una, antes de pagar el precio que piden en las cadenas grandes. Yo las busco temprano y, aunque cuesten un poco más, siempre están más firmes y dulces para una tarta que las luce enteras. Para quienes viven en zonas más alejadas del centro, vale la pena acercarse a alguna feria zonal: suelen conseguirse a mejor precio y de productores que las traen del cinturón verde.
Si tuvieran que quedarse con una sola receta de las ocho para meter en la rotación, mírenlo así: el bowl del lunes y el revuelto del jueves resuelven dos cenas sin gastar de más, y la tarta de frutillas con dulce de leche y crema del domingo es, para mí, el modo más criollo de despedir la semana. La almorzan en la mesa grande, compartida, y de paso se ahorran el postre del lunes siguiente.
