Roblox cumple dos décadas y reaviva el debate sobre los límites entre juego y vida social de los más chicos
La periodista y divulgadora Julieta Schulkin sostiene que prohibir la plataforma sin comprender su funcionamiento empuja a los menores hacia otros entornos similares. Propone revisar la economía interna, las configuraciones de privacidad y el lugar que ocupa Roblox en la rutina de niños y adolescentes.
En el contexto de la celebración por los veinte años de Roblox, una de las plataformas digitales más convocadas por niños y adolescentes, la conversación pública volvió a situarse en un punto conocido para las familias: hasta dónde conviene acompañar y a partir de dónde corresponde poner un freno. La periodista y divulgadora Julieta Schulkin publicó una investigación extendida sobre el ecosistema y concluyó que gran parte de la discusión se libra sobre supuestos y no sobre el funcionamiento concreto del servicio.
Qué cambia en la conversación sobre los más chicos en plataformas digitales
El abordaje propuesto por Schulkin desplaza la discusión desde el terreno del castigo o la prohibición hacia el de la comprensión técnica. En diálogo con distintos portales especializados en infancia y tecnología, la divulgadora sostuvo que la decisión de cortar el acceso sin más puede terminar trasladando a los menores hacia entornos con similares características pero menos conocidos por los adultos.
“Hubo una ola de familias que empezaron a prohibir Roblox y la sensación era que estábamos prohibiendo algo que no entendíamos bien.”Julieta Schulkin, periodista y divulgadora
La aclaración resulta relevante porque la plataforma funciona como un punto de encuentro cotidiano y no exclusivamente como un videojuego. En sus palabras, los chicos llegan no solo a jugar, sino también a encontrarse, a pasar el rato y, en una proporción considerable de casos, a reemplazar el espacio físico del barrio o la plaza.
A quién alcanza: la economía interna y la dimensión social
La economía interna del servicio es uno de los aspectos menos visibles para los adultos. Roblox opera con su propia moneda, los Robux, que se adquieren con dinero real y se canjean por elementos visuales para el avatar, mascotas virtuales y servidores privados. El acceso al juego es gratuito, pero quienes cuentan con Robux o con un caudal alto de horas acumuladas acceden a mejoras que el resto de los usuarios no obtiene. La investigadora describió esa dinámica como una reproducción de la estructura de clases sociales: igual que en la vida física, dentro del juego se nota quién invirtió dinero y quién no.
La dimensión social suma un capítulo adicional. Dentro de la plataforma los usuarios pueden seguir a otros perfiles, sumar seguidores y organizar grupos de amigos. El sistema de recomendaciones sugiere juegos a partir de lo que juegan los contactos de cada menor. Esa arquitectura acerca al servicio al funcionamiento de las redes sociales, aun cuando sus responsables insistan en diferenciarlo.
Desde cuándo: configuraciones y riesgos documentados
El riesgo más sensible y el que concentró la atención de organismos de protección de la infancia en distintos países es el grooming. La posibilidad de que personas adultas contacten a menores dentro de la plataforma se encuentra documentada en reportes especializados y en coberturas periodísticas previas. Schulkin no planteó el rechazo automático, sino la configuración activa de los controles parentales: ajustar la privacidad, restringir quién puede chatear con el menor y activar los filtros de contacto.
- Roblox no es un videojuego en sentido estricto: aloja más de seis millones de experiencias creadas por usuarios y empresas y funciona como punto de encuentro social.
- La moneda interna, los Robux, se compra con dinero real y establece diferencias visibles entre quienes invierten y quienes no.
- El sistema de seguidores y recomendaciones replica lógicas propias de las redes sociales y multiplica los puntos de contacto entre usuarios.
- Los riesgos de contacto entre adultos y menores se reducen mediante la configuración activa de la privacidad y los filtros de chat.
- La decisión de cortar el acceso sin más puede derivar en la migración hacia plataformas de diseño similar, según la advertencia de la divulgadora.
