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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Puré de calabaza con cebolla y puerro: la receta casera que siempre sale bien

Una preparación simple, con lo que hay en la heladera, que se cocina en menos de una hora y viaja perfecta en un taper. Te cuento el paso a paso, los trucos para que no se vaya de color y qué le sumás si querés darle tu toque.

Por Micaela VilteTurismo · · hace 17 d
Puré de calabaza con cebolla y puerro: la receta casera que siempre sale bien

Me confesaron esta receta en una cocina cualquiera, con la olla ya tibia y el puerro picándose en la tabla. Es de esas preparaciones que parecen modestas y terminan siendo un golazo: el puré de calabaza con cebolla y puerro se cocina en una sola olla, no necesita técnica complicada y queda tan cremoso que se sirve sin pedir permiso. Te lo cuento como si estuvieras al lado mío, con el delantal puesto.

Los ingredientes y la primera decisión

Lo primero que hay que decidir es con qué líquido vas a cocinarlo: agua o caldo de verduras. Las dos opciones funcionan, pero si tenés un caldo casero en la heladera o un cubito Maggi de los de toda la vida, usalo: la diferencia se nota mucho. La cantidad justa es la que apenas cubre las verduras, ni más ni menos, así no te queda un puré aguado y te ahorrás minutos de cocción.

Los ingredientes que vas a necesitar

  • Pulpa de calabaza cortada en cubos
  • Cebolla cortada en juliana
  • Puerro cortado en juliana
  • Manteca, una cucharada sopera
  • Un chorrito de aceite suave
  • Sal y pimienta a gusto
  • Agua o caldo de verduras, lo justo para cubrir

El rehogado, donde se juega la mitad del resultado

Acá va el consejo práctico que vale oro: la cebolla y el puerro se cocinan a fuego suave durante 20 minutos con la manteca y el aceite, y no tienen que tomar color. Nada de dorarlos, nada de apurarlos. Es un rehogado lento, casi como un caricias al cucharón, que les saca la dulzura y les da una textura sedosa. Si los quemás, el puré entero va a tener gusto a tostado y no a calabaza. Paciencia, que es lo único que cuesta.

Después recién entra la calabaza en cubos, otros tres minutos de rehogado para que se impregne de la manteca, y entonces sumás el agua o el caldo hasta cubrir. Tapa la olla y dejá que la calabaza se haga entre 20 y 25 minutos. El punto justo es cuando la pinchás con un tenedor y entra sin resistencia. Ahí sí, a procesar.

El final, los toques y dónde comerlo

Pasás todo con la batidora de mano o con un pasapurés si querés sentirte francés por un rato, ajustás sal y pimienta, y listo. El cierre puede ser tan simple como un poco de cebollín picado o un chorrito de aceite bueno. Yo probé la versión con aceite de oliva y queda bárbara; si le ponés un toque de nuez moscada, también va perfecto, aunque la receta original no lo pide.

Como entrada, este puré se lleva de maravilla con un pescado a la plancha o al horno, como merluza o salmón. Y si tenés que resolver el almuerzo en la oficina, guardalo en un taper y llevalo tranquilo: mantiene la textura y se recalienta bien en el microondas. El precio total, en estos días, ronda los dos mil pesos si comprás la calabaza en la verdulería del barrio, donde siempre conviene pedir la que pesa más por la misma plata.

Para cerrar, una recomendación personal: servilo bien caliente, con un hilo de aceite de oliva por encima y unas tostadas de pan de campo al lado. Si tenés ganas de darte un gusto, sumale un queso azul desmenuzado por arriba, tipo roquefort o brie, y preparate para que en la mesa nadie hable durante los primeros cinco minutos. Es de esas recetas que, después de probarlas una vez, quedan en el repertorio para siempre.

MV

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