Oberá se sacó la mufa en Boedo y le cortó el invicto al Ciclón
El conjunto misionero se impuso por 78-73 como visitante ante San Lorenzo y se acomodó en la tabla con sus primeros dos puntos en la Liga Nacional. Bruno Sansimoni fue clave desde el perímetro en el complemento.
Porque a veces la Liga Nacional parece eso: una rueda de la fortuna donde todos le hincan el diente al que pinta. Esta vez le tocó al Ciclón ser la víctima, y Oberá Tenis Club se subió al tren de los ganadores en Boedo con un 78-73 que vale más que dos puntos: vale aire.
Los misioneros llegaron a la cancha de San Lorenzo arrastrando cuatro caídas al hilo, con más dudas que certezas y con la tabla apretándoles el cuello. La necesidad, ya se sabe, suele sacar lo mejor de cualquiera, y este Oberá se plantó en Boedo como si jugara de local.
Un primer tiempo con dientes
La visita arrancó enchufada: 14-9 rápido, con Barrales lastimando desde el perímetro. San Lorenzo reaccionó con Schattmann, que metió tres triples seguidos y dio vuelta el parcial 18-16. La noche se acomodaba para el dueño de casa, pero Azpilicueta y Brocal se cargaron el juego al hombro desde la línea y mandaron a Oberá al banco de enfrente ganando 78-73. Perdón: 46-44. Mejor lo aclaro antes de que alguien me cobre la diferencia.
Sansimoni, el verdugo silencioso
En el complemento, el Ciclón salió a comerse la cancha. Aguirre y Thornton le dieron la vuelta al electrónico 53-48, y por un rato pareció que la historia iba a terminar como todas las últimas noches del conjunto azulgrana: con festejo local.
Pero acá apareció el que no estaba en los planes de nadie: Bruno Sansimoni. El alero se encendió desde el perímetro, acertó los tiros que había que acertar y le devolvió la ventaja a los misioneros 59-55. Lo de San Lorenzo fue mirarlo y no poder pararlo.
Final parejo, cierre a la misionera
El último cuarto fue una pulseada punto a punto. San Lorenzo llegó a igualar 69-69 y el partido quedó mano a mano hasta los minutos decisivos. Oberá, que ya había masticado frustración suficiente, administró la diferencia y cerró 78-73 con la lógica del que sabe que no puede dejar pasar esta oportunidad.
Para San Lorenzo fue la segunda caída al hilo en casa, después de la derrota del viernes ante Peñarol de Mar del Plata. El Ciclón empieza a mirar la tabla con el ceño fruncido.
- Regatas vs. Olímpico en Corrientes, este domingo desde las 20.30.
- Independiente de Oliva vs. Lanús, el lunes a las 21.
Lo que viene: la Liga sigue este domingo con Regatas recibiendo a Olímpico en Corrientes desde las 20.30, y el lunes a las 21 Independiente de Oliva será local ante Lanús. Oberá, mientras tanto, se vuelve a Misiones con la mochila un poco más liviana. ¿Le alcanzará para escalar en la tabla o el de Boedo fue flor de un día? Eso, mi amigo, lo dirá la cancha.
