Luciano Castro se calza las botas de Jack Twist: la nueva etapa de Secreto en la Montaña arranca con gira federal
Tras la salida confirmada de Benjamín Vicuña, Esteban Lamothe reveló quién será su reemplazo en la versión teatral del filme de Ang Lee y adelantó los próximos pasos de una obra que ya piensa en salir de la cartelera porteña.
Arrancamos por el final, como me gusta a mí cuando la función ya bajó el telón y uno todavía tiene el sonido del viento metido en los huesos. El eco de las montañas del noroeste se apagó hace rato en el escenario, pero la conversación sigue arriba, en el foyer, entre mate va y mate viene, porque Secreto en la Montaña se prepara para su propio cruce de cordillera. La versión teatral de la novela de Annie Proulx que Ang Lee llevó al cine en 2005 acaba de confirmar el recambio más esperado de la temporada: Luciano Castro será el nuevo Jack Twist desde finales de septiembre, cuando Benjamín Vicuña cumpla las seis semanas que él mismo anunció el pasado 18 de agosto y se tome el avión para sumarse a dos rodajes que tenía pactados mucho antes de subir a escena.
Un anuncio con fecha y nombre propio
La noticia no cayó de sorpresa, pero sí con peso. Vicuña fue el primero en ponerle letra y plazo a la despedida: su salida responde a compromisos cinematográficos previos con los directores Álex de la Iglesia y Matías Bize, y lo dejó dicho con esa calma que tienen los que ya negociaron su vuelta a casa. La obra, aclaró el chileno, sigue. Y para que no quedaran dudas, su compañero de escena, Esteban Lamothe, se sentó a contar lo que se venía cocinando en silencio: 'Creo que está 99,99% confirmado que es Luciano Castro', lanzó, y después agregó un dato que no es menor: la idea de convocarlo partió del propio Lamothe. O sea, no fue un nombre que bajó la producción desde un escritorio, sino una decisión del que va a pararse al lado, noche tras noche, a sostener la mirada.
Cuando le preguntaron por qué Castro, Lamothe no dudó. 'Me gusta cómo actúa y me parece que puede hacer muy bien a Jack Twist', dijo, y remató con una sonrisa que se notaba del otro lado del teléfono: 'Estaba súper, súper contento cuando se lo propusimos'. Hay algo en esa elección que a mí, que llevo años viendo teatro, me hace ruido para bien: no se trata de un cambio de figurita, sino de un compañero de viaje que el protagonista eligió con el cuerpo y con la cabeza.
Aprender a entregarse, otra vez
Lo que se vio en el Lola Membrives desde mayo fue, según cuentan los que fueron, un trabajo de orfebre. Lamothe lo describió con una frase que me quedó dando vueltas: 'Volví a aprender a entregarme por completo a algo, porque es un melodrama y el melodrama hay que actuarlo muy vulnerable, sin distancia, sin opinión'. Lo dijo casi como quien confiesa un aprendizaje, y no es casual: adaptar una historia concebida para planos abiertos, para ovejas y para el viento entre las rocas a un escenario porteño no es moco de pavo. 'Es muy difícil. Más una película que está plagada de planos abiertos, montañas, ovejas', resumió el actor, con esa honestidad que se nota cuando uno no quiere venderse humo.
“Volví a aprender a entregarme por completo a algo, porque es un melodrama y el melodrama hay que actuarlo muy vulnerable, sin distancia, sin opinión.”Esteban Lamothe
Lo que viene: ruta, localidades y una pregunta abierta
Con Castro ya en el horizonte, la producción puso primera hacia otro destino. Lo que se viene es una gira por el interior del país, la fase que los propios protagonistas describen como la segunda vida de un montaje que, en la sala, combinó drama intenso con esos huequitos de risa cómplice que solo aparecen cuando dos actores se bancan la química. Para mí, que peino canas y todavía me emociono con una zamba bien cantada, esto es una buena noticia doble: no se trata solamente de un cambio de elenco, sino de la posibilidad de que una obra exigente cruce la General Paz y se cuele en teatros del interior donde no siempre aterrizan los elencos porteños.
- Salida confirmada: Benjamín Vicuña deja Secreto en la Montaña a las seis semanas de su anuncio, hecho el 18 de agosto, para sumarse a rodajes con Álex de la Iglesia y Matías Bize.
- Reemplazo confirmado: Luciano Castro asume como Jack Twist, según reveló Esteban Lamothe, que confesó haber sido quien propuso el nombre.
- Gira federal: la producción ya trabaja en fechas fuera de Buenos Aires, con el objetivo de llevar la obra a distintas plazas del país.
Cierro con la pregunta que dejé picando arriba, porque me parece la más linda para dejarles a ustedes, que son los que más saben: ¿hay algún papel teatral que les gustaría ver interpretar a Luciano Castro, más allá de este Jack Twist que le toca calzarse ahora? Yo, mientras tanto, me quedo pensando en el olor a madera del escenario y en la promesa de un reencuentro en alguna ciudad del interior. Nos leemos.
