La venta de dos plantas de Verónica cubriría sólo una quinta parte de su deuda
Las operaciones por 15,5 millones de dólares están sujetas a aprobación judicial. Los 225 trabajadores de Clason y Suardi serían absorbidos por las firmas que ya operaban esos establecimientos, mientras la planta de Lehmann continúa sin actividad.
15,5 millones de dólares. Ése es el monto que Verónica prevé obtener por la venta de sus plantas de Clason y Suardi, en el marco del concurso preventivo que tramita ante el Juzgado Comercial N° 17. La cifra representa apenas cerca del 20% de un pasivo total declarado de aproximadamente 77 millones de dólares y no alcanzaría para sanear por completo la situación financiera de la compañía.
La planta de Clason sería transferida a Lacterra S.A.S. por 9 millones de dólares, mientras que la de Suardi quedaría en manos de Copalac S.A.S. por 6,5 millones. Las operaciones incluyen los inmuebles, la maquinaria y los activos vinculados con cada establecimiento, y contemplan la absorción de los 225 trabajadores que actualmente se desempeñan en ambos centros productivos.
Una operación con operadores ya instalados
Las dos compradoras ya desarrollaban tareas en esos galpones mediante contratos de fasón, un esquema mediante el cual una empresa produce en instalaciones ajenas utilizando sus equipos. Copalac comenzó a operar en Suardi el mes pasado, luego de que la fábrica permaneciera ocho meses sin actividad, mientras que Lacterra había firmado en julio un contrato de características similares para Clason. En ese último caso, la producción todavía no había comenzado porque las instalaciones estaban siendo acondicionadas tras permanecer paralizadas desde enero.
La Justicia pidió a Verónica que acredite los estatutos y la composición accionaria de las sociedades compradoras, y que explique los criterios utilizados para seleccionarlas, sus antecedentes comerciales y financieros y la existencia de otras ofertas consideradas. La aprobación judicial resultará determinante para que las transferencias puedan concretarse.
La crisis productiva y financiera
La deuda de Verónica al 30 de junio de 2026 ascendía a 118.496 millones de pesos. De ese total, 76.245 millones correspondían a obligaciones fiscales y previsionales; 26.861 millones, a deudas comerciales; 10.357 millones, a obligaciones laborales; y 4.211 millones, a compromisos financieros, además de otros conceptos menores. Traducido: el monto obtenido por las dos plantas cubriría sólo una parte acotada de las acreencias acumuladas, en un proceso que por ahora no permite prever una solución integral para el conjunto del pasivo.
La tercera planta de la compañía, ubicada en Lehmann, permanece sin actividad. Verónica evalúa alternativas para su reactivación, mientras mantiene en ese establecimiento una planta de personal integrada por 112 empleados.
La empresa atribuyó su situación a una caída del 26,5% en los volúmenes de venta durante 2025, cuando pasaron de 94.798 a 69.692 toneladas. En el último balance anual registró pérdidas por 28.549 millones de pesos, frente a una ganancia de 3.414 millones en el período anterior. Desde enero, la compañía no abona los salarios, en un contexto que combina menor producción, obligaciones acumuladas y la necesidad de preservar la continuidad de parte de sus operaciones.
