La burbuja de la inteligencia artificial golpea al celular más caro de Apple y lo deja en la vidriera
La fiebre por los centros de datos disparó más de 400% el precio de los chips de memoria en dos años. Apple subió el iPhone 18 Pro cien dólares, pidió a sus proveedores recortar pedidos hasta un 20% y enfrenta una demanda más fría de lo previsto. Otros fabricantes ya habían bajado sus metas de despacho para 2026.
El boom de la inteligencia artificial no solo cambió la forma en que se escribe un mail o se busca una receta: también alteró la cadena de producción de un objeto tan cotidiano como el teléfono celular. La construcción masiva de centros de datos para entrenar y servir modelos de IA disparó la demanda de un componente clave, los chips de memoria DRAM, y disparó su precio más de un 400% entre principios de 2024 y fines de 2026, según estimaciones de J.P. Morgan Global Research. Para entender la magnitud: es como si la harina, que usan tanto las pizzerías como las familias en su casa, duplicara su precio cada pocos meses porque una gran industria decidió hornear millones de pizzas extras.
Apple sintió ese sacudón en su cadena de suministro y lo trasladó al precio final. El iPhone 18 Pro arrancó en 1.199 dólares en Estados Unidos y la versión Pro Max en 1.299 dólares, cien dólares por encima de los modelos anteriores. En una comunicación interna recogida por la prensa especializada, el director ejecutivo Tim Cook describió el encarecimiento de la memoria como una inundación que ocurre cada cien años, una forma gráfica de decir que no se trata de un ajuste estacional sino de un fenómeno excepcional. La misma presión había empujado subas previas en las computadoras Mac y en las tablets iPad.
Cómo funciona el estrangulamiento de los chips
Los chips DRAM son la memoria de trabajo de cualquier dispositivo: ahí se guardan temporalmente las instrucciones que el procesador ejecuta en el momento, como la mesa donde se apoya lo que se está cocinando. Servidores de inteligencia artificial y teléfonos usan versiones distintas, pero se fabrican en las mismas pocas plantas gigantes del mundo. Cuando una industria nueva aparece con presupuestos casi ilimitados, esas fábricas priorizan a quien paga más y deja al resto con menos oferta y precios más altos. El resultado es una transferencia de costos desde los centros de datos hacia la electrónica de consumo.
La respuesta del mercado no acompañó el aumento. Apple pidió a parte de sus proveedores que recortaran entre un 15% y un 20% los pedidos de componentes previstos para octubre, en particular para los modelos Pro y Pro Max. Un ejecutivo de uno de esos proveedores confirmó los números sin dar más detalles, mientras que la compañía declinó hacer comentarios públicos. El recorte no equivale mecánicamente a una caída equivalente de ventas finales, ya que los fabricantes ajustan inventarios en distintas etapas, pero es una señal clara de que la demanda se enfrió.
Por qué el calendario de lanzamientos amplificó el problema
Este año, Apple rompió su tradición de presentar toda la línea en septiembre. En el evento de lanzamiento solo se mostraron los modelos de gama alta; los iPhone de precio intermedio, una versión más accesible y la segunda generación del iPhone Air quedaron para principios de 2027. Esa decisión concentró la oferta inicial en los equipos más caros, justo cuando el público ya recibía la noticia de un incremento de cien dólares.
El fenómeno no es exclusivo de Apple. Otros fabricantes de teléfonos ya habían recortado sus metas de despacho para 2026 hasta un 30% antes de la mitad de año, en un movimiento que refleja el mismo cóctel de memoria cara, consumidor cauto y competencia en el segmento premium. Los resultados trimestrales de Apple, correspondientes al período cerrado en septiembre, se conocerán a comienzos de noviembre y permitirán medir con precisión cuánto de este recorte se tradujo en menos unidades vendidas.
- El precio de los chips de memoria DRAM subió más de 400% entre 2024 y 2026 por la demanda de centros de datos para inteligencia artificial.
- El iPhone 18 Pro pasó a costar 1.199 dólares y el Pro Max 1.299 dólares en Estados Unidos, cien dólares más que la generación anterior.
- Apple pidió a proveedores reducir entre 15% y 20% los pedidos de componentes para octubre, en los modelos Pro y Pro Max.
- El lanzamiento escalonado dejó para 2027 los iPhone de gama media, el modelo más económico y la segunda generación del iPhone Air.
- Otros fabricantes ya habían recortado hasta un 30% sus metas de despacho de teléfonos para 2026.
