Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Imágenes manipuladas con inteligencia artificial en un colegio de Lomas de Zamora: cuatro adolescentes investigados y un daño emocional que trasciende la falsedad del material

La Justicia avanza en una causa por producción y distribución de material de abuso sexual infantil a partir de fotografías obtenidas de redes sociales; especialistas advierten sobre el impacto psicológico en las víctimas, la respuesta institucional y los vacíos normativos frente a este tipo de violencia digital.

Por Valentina SajamaSociedad y educación · · hace 5 d
Imágenes manipuladas con inteligencia artificial en un colegio de Lomas de Zamora: cuatro adolescentes investigados y un daño emocional que trasciende la falsedad del material

Aunque sé que es falso, me da vergüenza. La frase corresponde a una de las alumnas afectadas por la circulación de imágenes sexuales manipuladas con inteligencia artificial en un colegio secundario del partido bonaerense de Lomas de Zamora, y condensa la paradoja central del fenómeno: la falsedad técnica de una representación no atenúa el impacto emocional sobre quien aparece en ella. El caso, que se encuentra bajo investigación judicial, reabrió el debate sobre el alcance del daño psicológico producido por este tipo de material aun cuando las víctimas tengan plena conciencia de que las imágenes fueron alteradas.

Qué cambió: la investigación judicial y los allanamientos

Según informó el Ministerio Público Fiscal de Lomas de Zamora, la causa tramita bajo la figura de producción y distribución de material de abuso sexual infantil (MASI) y tiene como investigados a cuatro menores de edad. De acuerdo con voceros judiciales citados por el portal de noticias, la Fiscalía solicitó y obtuvo allanamientos en los domicilios vinculados a los adolescentes sospechosos, en el marco de una pesquisa que busca determinar el grado de participación de cada uno y el recorrido del material en distintas plataformas digitales. La calificación legal aplicada, contemplada en el artículo 128 del Código Penal, prevé penas de entre tres y seis años de prisión para quienes produzcan, ofrezcan, comercialicen o difundan imágenes de menores con fines primordialmente sexuales.

A quiénes alcanza: víctimas, familia y comunidad educativa

Las víctimas son varias alumnas del mismo establecimiento, cuyas fotografías originales fueron obtenidas de perfiles públicos en redes sociales y posteriormente alteradas mediante herramientas de inteligencia artificial para generar imágenes de contenido sexual. De acuerdo con el relato recogido por el portal, una de las adolescentes manifestó haber sentido asco, vergüenza y miedo ante la incertidumbre sobre el alcance de la circulación, al tiempo que expresó su preocupación por la posibilidad de que el material haya trascendido fronteras: creemos que pudo haber llegado a cualquier parte del mundo. Otra de las alumnas señaló que tardó en contarles a sus padres porque no quería que la vieran así, pese a saber que el material era manipulado, lo que ilustra la persistencia del daño aun cuando se reconoce la falsedad de la representación.

“Aunque sé que es falso, me dio vergüenza.”Una de las adolescentes afectadas, según el testimonio recogido por el portal de noticias

Desde cuándo y cómo se desencadenaron los hechos

De acuerdo con la información publicada por el portal, las alumnas afectadas relataron que acudieron al colegio cuando descubrieron lo ocurrido, aunque percibieron la respuesta institucional como tardía e insuficiente. Con posterioridad, según la misma fuente, las autoridades del establecimiento organizaron jornadas de diálogo y dispusieron que los menores involucrados pasen a la modalidad virtual, en línea con la orden judicial de cese de hostigamiento y de adopción de medidas para impedir el contacto entre las partes. La situación derivó en una protesta organizada por las propias estudiantes frente al colegio, con presencia de familias y de jóvenes de otros establecimientos que relataron experiencias similares, lo que sugiere que el fenómeno podría estar más extendido de lo que muestran las causas judiciales individuales.

  • Concientización en redes: reducir la exposición pública de fotografías de menores en perfiles abiertos, especialmente en el inicio de la adolescencia, dado que ese material suele ser la materia prima de las manipulaciones.
  • Capacitación institucional: formar a docentes y equipos de orientación en protocolos de actuación temprana frente a denuncias de violencia digital entre pares, para evitar respuestas percibidas como insuficientes.
  • Marco normativo: actualizar la legislación para incluir expresamente las imágenes manipuladas con inteligencia artificial dentro de la figura de MASI, actualmente centrada en la representación real de menores.
  • Contención psicológica: garantizar acceso gratuito y confidencial a profesionales de salud mental para las víctimas y su entorno familiar, dado que el daño emocional se mantiene aunque la víctima sepa que la imagen es falsa.
  • Alfabetización mediática: incorporar en las currículas secundarias contenidos sobre el funcionamiento de las herramientas de inteligencia artificial y sus potencialidades de uso malicioso.

Para padres, docentes y equipos de orientación, el caso plantea interrogantes concretos que exceden el ámbito judicial y que interpelan al conjunto de la comunidad educativa. Desde una perspectiva descriptiva y apoyada en datos, el episodio expone la distancia entre la velocidad de propagación del material manipulado y los tiempos de respuesta institucional, al tiempo que refuerza la necesidad de acompañar a las víctimas más allá del esclarecimiento de los hechos. La causa seguida por la Fiscalía de Lomas de Zamora, mientras tanto, continúa en curso y mantiene a los cuatro menores investigados a la espera de las resultas de las medidas de prueba dispuestas en los allanamientos, en un expediente que podría convertirse en un antecedente relevante para el tratamiento judicial de la creciente problemática de las imágenes íntimas no reales producidas con inteligencia artificial.

VS
Valentina SajamaSociedad y educación

Te puede interesar