Fontana achica la diferencia, pero el Pace Car le arruinó la fiesta en San Juan
El piloto de Arrecifes venía descontando tiempo vuelta a vuelta y soñaba con la victoria, hasta que el auto de seguridad entró en la peor momento. La brecha con Canapino bajó de más de un segundo a seis décimas y el Azar Motorsport ilusiona.
A veces el deporte es así de cruel: venís con el cuchillo entre los dientes, comiéndote al rival vuelta a vuelta, y justo cuando estás por dar el zarpazo aparece el bendito Pace Car a cortarte el relato. Eso le pasó al Chueco Fontana en San Juan, en el Desafío de las Estrellas del Turismo Carretera.
El arrecifeño venía con todo. Descontándole tiempo al líder, con mejor ritmo, con esa dosis de experiencia que a los 51 años sigue intacta. Y cuando faltaban seis vueltas para tentar la victoria, apareció el auto de seguridad. Ni siquiera lo pudo esquivar esta vez.
“Faltaron seis vueltas para ganarla, veníamos mucho mejor en ritmo, habíamos descontado un segundo y medio. Me quedó el sabor amargo de ese último Pace Car, lo veníamos esquivando y me perjudicó.”Norberto Fontana
Una categoría donde una décima son diez autos
El Chueco lo describe con una frase que pinta de cuerpo entero al TC actual: en una décima hay diez autos. Ocho décimas separan al primero del puesto 34 en clasificación. Los márgenes son mínimos, la paridad es infernal, y quien arranca bien tiene medio camino hecho. El que arranca atrás, faja.
A eso se le suma la ventaja que tienen los equipos grandes: probar distintas configuraciones aerodinámicas en el taller, con tiempo y plata. Una inversión tecnológica que no todos pueden replicar y que amplía la brecha de entrada, por más que después los tiempos en pista digan otra cosa.
Los números que ilusionan al Azar Motorsport
- La diferencia con Canapino era de 1,2 a 1,3 segundos carrera a carrera
- Después de pruebas en La Plata y carreras en Rafaela y Posadas, la brecha bajó a seis décimas
- Fontana destaca la evolución concreta del equipo con el Camaro
- El piloto admite: 'Evolucionamos, pero falta otro poquito más'
Esos son los números que sostienen la ilusión. De un segundo y medio a seis décimas no se baja por casualidad: hay trabajo atrás, hay pruebas, hay piezas que se probaron y se descartaron. El Chevrolet Camaro del Azar Motorsport viene evolucionando fecha a fecha.
El propio Chueco lo resume con la honestidad que lo caracteriza: evolucionaron, falta otro poquito más. Sin euforia descontrolada, sin promesas que no pueda cumplir. A los 51 y con el físico respondiéndole, no tiene fecha de retiro en mente. Mientras el cuerpo aguante, sigue.
Lo que viene: próxima fecha del Turismo Carretera, el fin de semana del 28 y 29 de junio en el autódromo de Concepción del Uruguay. Ahí sí, sin Pace Car que lo frene, el Chueco va por ese pasito que le falta.
