España pasó el examen en Oviedo y se dio el gusto de dejar a Chequia con la lengua afuera
Lamine Yamal, Rodri y Merino firmaron el 3-1 en el Tartiere. La Roja sigue con puntaje ideal en la Nations League y los checos se fueron masticando bronca por un gol anulado y una expulsión sobre la hora.
Tres fechas, tres victorias, nueve puntos en el bolsillo. España volvió a hacer lo que sabe: ganar sin ponerse nervioso, aunque esta vez le tocó sufrir un rato más de la cuenta. En el estadio Carlos Tartiere de Oviedo, el equipo de Luis de la Fuente se impuso 3-1 a Chequia y conservó el liderazgo del Grupo A3 de la Nations League, el mismo que ya había encabezado tras los triumphs por 3-2 sobre Inglaterra en Wembley y por 4-1 frente a Croacia.
Primer tiempo de manual y segundo para el susto
La primera mitad fue un paseo para la Roja. A los seis minutos, el pibe Lamine Yamal, que ya parece un veterano de mil guerras, metió un zurdazo desde la esquina del área que se metió junto al palo de Kinský. Tercer partido consecutivo en el que el delantero del Barcelona se encarga de avisar primero. Después, a los 35, Rodri apareció como siempre: en el lugar justo, después de una linda jugada que incluyó a Pedri, para empujar un rebote y ampliar la diferencia. Hasta ahí, Chequia había sido una sombra.
Lo que vino después ya fue otra historia. De la Fuente metió mano y sacó a Yamal y a Baena para darles aire. Error o decisión, vaya uno a saber. Lo cierto es que España se replegó, regaló la pelota y casi lo paga caro. Sláma descontó con un disparo cruzado alrededor del minuto 70 y el partido se convirtió en un mano a mano que los checos no supieron ganar.
Tuvieron la igualdad en la cabeza, pero el línea les dijo que no. Krejci empujó a Le Normand en la jugada siguiente y el segundo gol visitante se quedó en la nada. Para colmo, minutos después el mismo Krejci vio la segunda amarilla y se fue a las duchas antes de tiempo. Con Chequia volcada al ataque, Merino liquidó la historia de contragolpe, con el arco prácticamente vacío, y firmó el 3-1 definitivo. Ironía pura: lo mataron cuando intentaban empatarlo.
“España volvió a mostrar esa cara que ya es marca registrada: orden atrás, paciencia en el medio y una efectividad que a veces parece un lujo. Cuando afloja un poco, igual se las arregla para terminar ganando.”Federico Alderete
Lo que viene
España cierra la fase de grupos en noviembre, cuando visite a Dinamarca y luego reciba a Serbia. Dos partidos para terminar de asegurar el primer puesto y empezar a pensar en la siguiente instancia. Mientras tanto, De la Fuente ya puede ir masticando la rotación: con este nivel, el banco empieza a ser un problema de calidad, no de recambio.
