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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El profesor que se convirtió en rey de la pantalla y dejó una huella que todavía se mide

La serie que Vince Gilligan imaginó hace más de veinte años sigue ganando reconocimientos: quedó primera en una encuesta que reunió a 500 voces de la industria televisiva y volvió a poner en agenda a Walter White y compañía.

Por Lucía QuipildorCultura y espectáculos · · hace 18 d
El profesor que se convirtió en rey de la pantalla y dejó una huella que todavía se mide

A veces uno vuelve a una serie y la reconoce antes de que aparezcan los títulos: es un sonido, un color, un olor. En el caso de Breaking Bad, lo que llega primero es ese olor dulzón, casi empalagoso, que impregna la casa rodante cuando Walter White empieza a cocinar. Esa sensación pegajosa quedó asociada para siempre al personaje de Bryan Cranston y, de alguna manera, también al lugar que la ficción ocupa hoy: el primer puesto en una selección de las 100 mejores series del siglo XXI, según una encuesta que reunió a 500 figuras de la industria televisiva.

Un punto de partida sencillo y una transformación larga

La historia arranca con un dato clínico devastador: un profesor de química de Albuquerque recibe un diagnóstico de cáncer pulmonar terminal y, en lugar de aceptar el destino que le proponen los médicos, decide cocinar metanfetamina junto a un ex alumno. Lo que empieza como una manera de dejarle dinero a su familia se va convirtiendo, episodio tras episodio, en otra cosa. La comedia negra de los primeros capítulos va cediendo terreno a un drama cada vez más serio, a medida que Walter va dejando atrás al docente para convertirse en alguien que ni él mismo reconoce.

A mí, personalmente, me pasó algo parecido al verla: arranqué pensando que estaba ante una serie de gags ácidos sobre un hombre común que se mete en problemas, y terminé acompañando a Walter y a Jesse Pinkman en una escalada que no se detiene. Cuando terminé el último capítulo, me quedé un rato largo en el sillón, en silencio, como si recién entonces entendiera todo lo que había visto. Esa es una sensación que no muchas ficciones dejan.

  • 62 episodios emitidos entre 2008 y 2013.
  • Elenco encabezado por Bryan Cranston como Walter White, Aaron Paul como Jesse Pinkman y Anna Gunn como Skyler White.
  • Encuesta realizada a 500 figuras de la televisión, con votos de actores como Elisabeth Moss, Bryan Cranston y Jason Bateman, y de creadores como Damon Lindelof y Noah Hawley.
  • Mejor Call Saul, la precuela centrada en Bob Odenkirk, quedó en el puesto 27 de la misma selección.
  • El camino, la película que cierra el arco de Jesse Pinkman, completa el recorrido del universo creado por Vince Gilligan.

El universo que siguió después

Hay algo que me parece justo destacar: la selección no premia solamente a Breaking Bad como una serie aislada, sino que reconoce el peso de un universo entero. La precuela Better Call Saul, que acompañó a Bob Odenkirk durante seis temporadas, apareció en el puesto 27 del mismo listado. Y El camino, el largometraje que volvió a poner a Aaron Paul en la piel de Jesse Pinkman, cerró de manera definitiva el arco del personaje. O sea, lo que empezó como la decisión desesperada de un profesor terminó generando un relato con varias capas y con un lugar propio dentro de la historia de la televisión.

Hoy, con esta nueva consagración que le otorgan 500 voces de la industria, Breaking Bad vuelve a recordarnos por qué Walter White se ganó un lugar en la memoria colectiva de los espectadores. Es, en definitiva, una serie sobre las decisiones que tomamos cuando sentimos que el tiempo se acaba, y sobre lo que esas decisiones terminan construyendo. Una ficción que, como la zamba que dice que uno vuelve siempre a los viejos caminos, regresa periódicamente para dejarnos pensando.

LQ
Lucía QuipildorCultura y espectáculos

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