El pibe de Otamendi se calzó la corona y la defiende en Rafaela: Cortina manda en la Clase 1
El piloto que corre con un Fiat atendido por su padre Eduardo se quedó con la novena fecha en Concepción del Uruguay, desplazó a Rodríguez por cuatro puntos y llegará a la última del año como líder. La definición, el 22 de noviembre en el óvalo santafesino.
Dicen que la suerte del campeón se cocina en silencio, en un galpón de pueblo. Y vaya si Joaquín Cortina la cocina bien: el pibe de Comandante Nicanor Otamendi volvió a meter la mano en la lata en Concepción del Uruguay, ganó por cuarta vez este año y, lo más importante, le arrebató la punta del campeonato a un Lucio Rodríguez que terminó en el puesto 23, desinflado como un globo en un malón.
Una carrera que Cortina manejó a su antojo
Las trece vueltas al trazado entrerriano fueron un monólogo del Fiat que Joaquín alista junto a su viejo Eduardo. Detrás, Juan Perugini volvió a la categoría como quien vuelve a un amor de verano: con un Corsa que, por un rato, hasta le permitió encabezar la carrera antes de cruzar la meta en el segundo lugar. Un gusto verlo al bueno de Perugini en pista.
El podio lo completó el debutante Ignacio López, que llegó pegado a Santiago Possiel y Maximiliano Pérez: entre los tres, separaron apenas 56 milésimas. Para fotografía, casi un triple empate a la mitad de la tabla. Detrás cerraron los diez Lucas Bayala, Nicolás Bonfiglio, Gonzalo Fabi, Gonzalo Alterio y Emiliano Puerto, una fila de nombres que promete dar pelea cuando se apaguen las luces en Rafaela.
Dos neutralizaciones y una definición pospuesta
La carrera no fue un picnic: tuvo dos neutralizaciones que estiraron el condimento. La primera cayó en el tercer giro, tras un roce entre Bonfiglio y Franco Abasciano que terminó con este último contra el guard rail en la entrada de la recta principal. La segunda, en la vuelta diez, se cocinó con un despiste de Juan Albanese más un nuevo toque entre Pablo Matich y el propio López, que obligó a extender la prueba dos giros más. El reglamento, que es así: te obliga a estirar el sufrimiento hasta el final.
El campeonato se define en Rafaela
Lo que viene es a todo o nada. En el óvalo de Rafaela, entre el 20 y el 22 de noviembre, se repartirán 61,5 puntos, casi un cuarto de todo el campeonato. Cortina llega con 258,5 unidades, Rodríguez con 254 y Bayala con 206. La diferencia es fina como papel de fumar: cuatro puntos entre el uno y el dos, y cincuenta entre el primero y el tercero. Tres pilotos, una corona, noventa días de suspenso.
¿Puede Cortina aguantar la presión de Rodríguez y Bayala? Puede. A estas alturas del partido, con un auto que va como piña y un viejo que sabe atornillarlo, el pibe de Otamendi ya no corre contra sus rivales: corre contra los nervios propios. Y los nervios, cuando te ganaste cuatro carreras en el año, suelen quedarse calladitos en la última curva.
