El Negro le robó una al Remero en su propia casa y se vuelve a casa con la mochila llena
Olímpico de La Banda se floreó en la primera parte, se comió un susto enorme en el cierre y terminó festejando 83-80 frente a un Regatas que tuvo la chance de ganarlo y no la aprovechó. Segundo éxito al hilo para los bandeños en la Liga Nacional.
Lo de Olímpico en el primer cuarto fue, sinceramente, una falta de respeto. Veinticinco a dieciséis arriba en diez minutos, con un parcial inicial de 16-3 que dejó a Regatas mirando el techo del estadio como buscando una explicación que no aparecía. Los de La Banda parecían juegan en el patio de la casa; los correntinos, en el garage del vecino con la luz apagada.
Después se acomodó el Remero, claro, porque algo de orgullo hay que tener. Defensa más dura, triples bien abiertos y al descanso el score decía 42-39, todavía abajo pero con otra cara. La diferencia se mantuvo toda la noche en ese rango de tres, cinco puntos, hasta que a falta de dos minutos Regatas se atrevió: empate en 64 y, un par de posesiones después, triple de Gramajo para ponerse 67-64 arriba. Ahí, en el microestadio correntino, el partido pintía para una épica con festejo local.
De la épica al dolor en cuarenta segundos
Lo que pasó después es de manual de cómo se pierde un partido que tenés ganado: Olímpico no se desesperó, empató rápido, y cuando la bola empezó a picar del lado de los santiagueños apareció el nombre propio que decide los partidos apretados. Jeremías Frontera, el dueño del cierre, se cargó al equipo al hombro y firmó los puntos más caros de la noche. Para Regatas, que venía de la Liga Sudamericana y todavía estaba con el cuerpo en ese viaje, fue el primer cachetazo serio en el torneo local.
Los números del ganador
- 21 de 28 en tiros de dos, una eficacia obscena para visitante.
- 10 de 24 en triples, volumen alto y puntería suficiente.
- Frontera: decisivo en el cierre con 17 puntos y una sangre fría notable.
- Wrighten: el máximo anotador visitante con 18, sólido de principio a fin.
- Gramajo se fue con 25, pero un triple suyo terminó siendo un espejismo.
Yo lo vi y te lo digo: cuando un equipo gana tirando así de dos (setenta y cinco por ciento) es muy difícil que pierda. Regatas lo tuvo en la mano, lo soltó, y ahora se le viene una gira porteña durísima. Olímpico, en cambio, se vuelve a Santiago del Estero con dos seguidos y la sensación de que esta Liga puede tenerlo entre los animadores, aunque todavía falte tela para cortar.
Lo que viene
Regatas visitará a Lanús y a Boca por la próxima fecha, en una gira que va a ser un examen de cómo digiere esta derrota. Olímpico, por su parte, cerrará su paso por Corrientes frente a San Martín. Dos cruces que miramos con atención: uno tiene que revalidar la levantada, el otro quiere confirmar que lo de anoche no fue casualidad.
