El Muñeco se muda a Quito: Gallardo agarró las riendas de Ecuador y va por el Mundial 2030
Tras una semana de reuniones en Madrid, la Federación Ecuatoriana confirmó al ex técnico de River como sucesor de Beccacece. Debutaría en un cuadrangular ante Japón, Panamá y Nueva Zelanda entre el 1 y el 5 de octubre.
Una vez más, Marcelo Gallardo hizo lo que quiso. Mientras medio continente lo daba por retirado y otros lo imaginaban reemplazando a cualquier técnico con el escritorio tibio, el Muñeco se calzó el buzo de seleccionador. Debut absoluto, territorio nuevo: Ecuador le abrió la puerta y él la cruzó sin pedir permiso.
La Federación Ecuatoriana de Fútbol oficializó el acuerdo este viernes. Detrás hubo una semana entera de negociaciones en Madrid, cara a cara entre Gallardo y el presidente de la entidad, Francisco Egas. Contrato largo, de cuatro años, con un objetivo pintado con marcador grueso en el pizarrón: llevar a la Tri al Mundial 2030, el que se jugará en España, Portugal y Marruecos y que abrirá unos partidos en el Río de la Plata para festejar los cien años del torneo.
Un DT que vuelve después de seis meses
Lo concreto: Gallardo no dirigía desde febrero, cuando se despidió de River después de su segundo paso por Núñez. Medio año con el perfil bajo, alguna que otra sobremesa con periodistas, y de pronto, otra vez en el ring. Lo de siempre con él: cuando parece que se corre, termina volviendo a la primera fila.
- 50 años: la edad del nuevo entrenador, nacido en Merlo en 1975.
- Cuatro años de contrato: el vínculo más largo de su carrera como DT, con la mira en el Mundial 2030.
- Debut cercano: un cuadrangular ante Japón, Panamá y Nueva Zelanda entre el 1 y el 5 de octubre, en la próxima fecha FIFA.
- Reemplazo: el también argentino Sebastián Beccacece, que dejó a Ecuador en dieciseisavos del reciente Mundial tras caer con México.
- Palmarés en River 2014-2022: dos Libertadores (2015 y 2018), una Sudamericana (2014) y tres Copas Argentina (2016, 2017 y 2019).
Ecuador no es una Selección cualquiera ni un destino de paso. Lleva cinco Mundiales jugados y sabe lo que es pisar fuerte: en Alemania 2006 llegó a octavos de la mano de Luis Fernando Suárez y se cruzó con Inglaterra. Después, Qatar 2022 se quedó en grupos y el Mundial de este año volvió a tropezar en la primera ronda, hasta que Beccacece lo levantó un escalón antes de chocar con el Tri mexicano.
Y acá aparece lo jugoso de la apuesta. El Muñeco nunca se sentó en un banco de seleccionador. Sí levantó copas internacionales con River, sí transpiró la liga árabe en Al-Ittihad, sí volvió a Núñez para un segundo ciclo con más sombras que luces. Pero esto es distinto: no hay club grande al lado que tape baches, no hay refuerzos millonarios cada seis meses. Hay un país entero mirando y una eliminatoria sudamericana que, digan lo que digan, es un infierno competitivo.
Yo lo miro con la misma curiosidad que cualquiera. Gallardo llega con chapa de copas, pero también con la mochila de los últimos meses: salida de River con la tribuna caliente, experiencia en Arabia que no terminó de explotar y un semestre sin actividad. ¿Le alcanza la espalda para domar una Eliminatoria? ¿Le cierra el plantel con el que cuenta Ecuador? Son preguntas que recién en octubre van a empezar a tener respuestas.
Lo que viene, para anotar en la agenda: debut en la fecha FIFA de octubre, cuadrangular entre el 1 y el 5 con Japón, Panamá y Nueva Zelanda. Después, Eliminatorias sudamericanas, donde Ecuador comparte zona con Brasil, Argentina, Uruguay y Colombia, entre otros. Y en el horizonte, el Mundial 2030 como meta escrita en el contrato. Mientras tanto, los comentarios quedan abiertos: qué esperan los lectores del Muñeco al frente de la Tri, esa es la cuestión.
