El Master Chief volvió a la carga, esta vez desde la ventana del navegador y sin pedir permiso a nadie
Un desarrollador australiano metió el Halo original de la primera Xbox adentro de un navegador web y en pocas horas se acumularon casi veinte mil partidas. La versión que se juega no es la de PC, sino la de la consola de 2001, y el sitio llegó a quedar bloqueado por una confusión automática de Cloudflare.
A esta altura uno ya se acostumbró a que el pasado vuelva, pero pocas veces vuelve con la velocidad de un Spartan en plena caída orbital. Apenas se supo la noticia, me senté frente a la compu con la misma expectativa con la que en su momento se abría la caja de la primera Xbox: la consola negra, enorme, pesada, que en mi casa entró un domingo a la tarde con el ruido a pochoclo de la película de turno y la zamba de Los Carabajal sonando de fondo en la radio de la cocina. Hoy, casi un cuarto de siglo después, esa misma aventura se puede abrir en una pestaña del navegador, sin instalar nada, y eso, créanme, todavía produce un cosquilleo raro en la panza.
La movida la llevó adelante Mitchell Hynes, un desarrollador ligado al mundo de la inteligencia artificial, que publicó un proyecto capaz de correr Halo: Combat Evolved directamente desde la web. La cifra que él mismo difundió en sus primeras cinco horas habla por sí sola: cerca de veinte mil partidas iniciadas, con un promedio de 94 cuadros por segundo. No es un número menor si se tiene en cuenta que estamos hablando de un juego de 2001, nacido para una consola que ya es pieza de museo, y no de un título moderno optimizado para correr en cualquier máquina.
Una decisión técnica con identidad propia
Hay un detalle que a los fans les importa y que Hynes se encargó de aclarar desde el primer momento: la versión que se puede jugar desde el navegador es la del Xbox original, no la adaptación para PC que Gearbox firmó en 2003. Para entender la diferencia hay que acordarse de que aquella versión de computadora fue durante años la forma más cómoda de volver al juego en hardware moderno, con controles actualizados y resoluciones más altas. La que está en línea ahora, en cambio, es la entrega con la que Bungie presentó al Master Chief y al Covenant, la que se jugaba con el mando blanco y enorme que muchos todavía tenemos guardado en un cajón.
El trabajo fue posible gracias a los avances que la comunidad viene realizando sobre el código del juego, a fuerza de descompilación y paciencia. Sobre esa base, Hynes logró ejecutar el título clásico en un entorno que, hasta hace poco, parecía reservado a juegos pensados desde cero para la web. La elección no es caprichosa: usar el código de la consola en lugar del port mantiene viva una versión puntual de la historia del videojuego, esa que muchos guardamos en la memoria como la primera vez que un jefe final nos dejó a oscuras en el living de casa.
Durante las primeras horas también hubo un susto. El sitio mostró en algún momento una advertencia de posible phishing y quedó fuera de línea de manera temporaria. En redes no tardó en circular la teoría de una intervención legal de Microsoft, dueña de la franquicia desde hace más de dos décadas, pero el propio Hynes salió a aclararlo: el aviso había sido disparado de forma automática por Cloudflare, el servicio de protección que filtra tráfico sospechoso en buena parte de internet. El bloqueo se levantó poco después y la página volvió a responder con normalidad.
Qué queda en pie después del debut
- Un proyecto gratuito que permite jugar Halo: Combat Evolved desde el navegador, sin instalación ni registros.
- La versión utilizada es la del Xbox original de 2001, no la adaptación para PC de 2003 a cargo de Gearbox.
- En las primeras cinco horas se contabilizaron cerca de veinte mil partidas, con un promedio de 94 cuadros por segundo.
- Un bloqueo temporario del sitio fue atribuido por el desarrollador a un mecanismo automático de Cloudflare y no a una acción legal de Microsoft.
Por ahora, el futuro de la iniciativa es una incógnita. Que el sitio siga en línea mañana o la semana que viene depende de decisiones que Hynes no adelantó, y de cómo reaccionen los distintos actores involucrados en una franquicia que sigue siendo una de las más valiosas del catálogo de Xbox. Lo que ya quedó escrito es una postal curiosa: un juego que nació en un DVD y en una consola que ya nadie fabrica, corriendo en una pestaña del navegador al lado del mail del trabajo, con miles de personas volviendo a ponerse la armadura del Master Chief como si el tiempo no hubiera pasado. Y uno, mientras tanto, se queda con la sensación de que la nostalgia, cuando se programa bien, también puede jugarse en línea.
