El Madrid de los argentinos naufraga en Sofía: tercera caída al hilo y a pensar en Vildoza
Facundo Campazzo y Gabriel Deck no pudieron evitar una derrota histórica para el Merengue en la Euroliga, que arrancó con tres traspiés por primera vez. El próximo 8 de octubre lo espera el Partizan del chaqueño con la urgencia de sumar.
A veces el básquet te regala historias escritas con demasiada épica para ser ciertas. El Real Madrid de Campazzo y Deck viajó a Sofía para cruzarle la cara al Hapoel Tel Aviv y volvió con las manos vacías, masticando un 102-98 que duele más por el contexto que por el número final.
Lo del Merengue ya roza lo insólito: perdió los tres primeros partidos de la Euroliga y eso nunca había pasado en la historia del club. Primero fue Dubai, el debutante que le ganó 78-77 en una bofetada inesperada. Después Anadolu Efes lo pasó por encima 94-84. Y ahora, en Bulgaria, el Hapoel terminó de hundir al gigante.
Campazzo y Deck, números que no alcanzan
El base cordobés firmó tres puntos, dos rebotes y siete asistencias. Siete manos amigas que sirvieron para maquillar la pobreza del resto. Deck, el santiagueño, apenas pudo anotar un punto. Poca cosa para dos argentinos que suelen ser garantía de entrega, pero que esta vez se quedaron en el debe.
- Theo Maledon fue el faro madridista con 26 tantos.
- Timothé Luwawu-Cabarrot lo secundó con 21.
- Walter Tavares, el gigante caboverdiano, aportó 14.
- Antes del descanso, el Madrid ya había recibido 63 puntos, un papelón en defensa.
Lo que rescato, y lo rescato con ironía porque no queda otra, es que estos tipos tuvieron la desfachatez de remontar 22 puntos abajo y hasta pasaron al frente. Armaron un parcial de 19-0 que parecía sacado de una final. Pero claro, el Hapoel reaccionó en el último cuarto y se llevó el premio. Volver a caer después de tamaña hazaña tiene mérito, hay que admitirlo.
Lo que viene: Partizan y el fantasma de Vildoza
El 8 de octubre el Madrid recibe al Partizan de Belgrado, que viene de dos victorias y ya tiene agendado un cruce con Bayern Múnich el 2 de octubre. Lo más picante es que en el conjunto serbio anda Luca Vildoza, que viene de meter 16 puntos frente al Paris. Imagínense el morbo: Campazzo contra Vildoza, uno en cada punta de la cancha, con el Merengue ahogado y el Partizan con aire en los pulmones. Tiene todos los condimentos para una noche caliente en el WiZink Center.
