El living de Mirtha todavía espera: Juana vuelve a calzarse el delantal mientras la abuela pelea contra la tos
La conductora de 99 años sigue convaleciente en su casa y su nieta volverá a hacerse cargo del ciclo este domingo. Marcela Tinayre explicó que la tos persistente es lo único que frena el regreso de la Chiqui a las grabaciones.
Lo primero que siento al cruzar la puerta del estudio es ese olor a café recalentado que sobrevive de la merienda, como si el aire todavía se negara a aceptar que Mirtha Legrand no va a estar sentada en la cabecera de la mesa este domingo. Son días raros para la televisión argentina: la mujer que lleva más de seis décadas recibiendo gente en su casa cumple 99 y, por segunda semana seguida, la silla queda vacía. Juana Viale vuelve a ponerse el delantal de anfitriona mientras la abuela pelea contra una tos que no la deja soltar del todo la convalecencia.
Una tos que manda más que la agenda
Marcela Tinayre lo dijo con esa franqueza que tienen las hijas cuando hablan de sus madres: lo que demora el regreso a las grabaciones no es otra cosa que la tos que Mirtha arrastra desde la internación en el sanatorio Mater Dei. El alta llegó un domingo por la tarde, después de varios días de observación por una bronquitis, y el parte médico fue claro: continuará su recuperación en su casa para retomar con sus actividades lo antes posible. Pero “lo antes posible”, en el cuerpo de una señora que peina los cien, se mide de otra manera.
En estos días post sanatorio, la Chiqui se permitió algo que casi nunca se concede: recibir en vez de recibir a los amigos. Almuerzos compartidos, visitas que se quedan un rato largo, abrazos que pesan distinto cuando uno es casi centenario. Sus clásicas meriendas dominicales, en cambio, llevan ya dos semanas suspendidas y, por ahora, no hay confirmación de que vuelva a armar mesa el próximo fin de semana.
La mesa de este domingo: los convidados
Mientras se define el regreso, Juana Viale sostendrá la conducción del ciclo con una mesa que mezcla teatro, política y espectáculo. Están confirmados Juana Repetto, Guillermo Pfening, Martín Menem, el actor uruguayo Álvaro Navia y la periodista Jésica Bossi. Cinco nombres que prometen una noche larga, de esas en las que la nieta tiene que ocupar el lugar de la abuela y, a la vez, dejar que la abuela se haga presente en cada silencio.
Una vida que no se apaga
Porque Mirtha, hay que decirlo, no se quedó quieta ni antes de enfermarse. A mediados de agosto se la vio en el teatro Liceo acompañando a Carlos Rottemberg en la presentación de su libro Pasen y Lean. También pasó por Secreto en la montaña, con Benjamín Vicuña y Esteban Lamothe, y no quiso perderse la despedida de Midachi, una función a la que concurrió con amigos y desde la que salió con esa sonrisa de quien todavía se deja asombrar por un escenario.
Y si alguien necesita una prueba de que esta mujer piensa seguir acá, alcanza con escucharla en mayo, cuando recibió el Martín Fierro a la labor periodística femenina. "Voy a ser centenaria y voy a seguir viniendo, recibiendo el beso y abrazo de todos mis colegas", dijo esa noche, con la voz entera y la mirada de quien sabe que esa frase la van a recordar. Hoy, mientras la tos le marca el ritmo, esas palabras suenan como una promesa y, al mismo tiempo, como un programa.
“Voy a ser centenaria y voy a seguir viniendo, recibiendo el beso y abrazo de todos mis colegas.”Mirtha Legrand, en la entrega de los Martín Fierro de mayo
