El empleo formal perdió más de 434.000 puestos en un año y el padrón de empresas se redujo a 481.015 unidades
Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo procesados por la consultora CEPA, en junio se registró la decimoprimera baja mensual consecutiva de empleadores. El fenómeno combina cierres definitivos con firmas que permanecen abiertas pero achican sus plantillas.
El mercado laboral formal argentino atraviesa un cuadro de contracción sostenida que, según los últimos registros oficiales, ya alcanza los 434.126 puestos de trabajo registrados menos en la comparación interanual. El dato surge de la información publicada por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) y procesada por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), y se complementa con el análisis demográfico de empresas elaborado por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social.
La cantidad de empleadores inscriptos en el padrón formal descendió a 481.015 en junio, lo que implica una reducción de 709 unidades respecto de mayo y de 16.386 firmas en términos interanuales. Traducido: en un solo mes se borraron del registro casi tantas empresas como las que suelen desaparecer en un trimestre, y en un año el sistema perdió un volumen equivalente a más del triple del padrón de una ciudad mediana del interior bonaerense.
La dinámica se replicó durante todo el primer semestre de 2026. De enero a junio se extinguieron 9.147 firmas del registro formal, con caídas mensuales sucesivas. El mes de mayo ya había reflejado una merma de 2.371 empresas frente a abril, una señal de que el deterioro no constituyó un fenómeno aislado sino un proceso acumulativo. Comparado con el primer semestre de 2024, cuando la salida neta de empresas se había moderado, el actual ritmo de bajas se ubica entre los más elevados de los últimos años.
La destrucción de empleo, desagregada
El impacto sobre los puestos de trabajo resultó proporcional a la caída del entramado empresarial. La cantidad de trabajadores registrados pasó de 9.857.173 a 9.423.047 entre los extremos de la serie considerada, con una pérdida mensual de 22.513 empleos solo en junio y un acumulado semestral de 139.464 puestos desaparecidos del circuito formal.
- Empleadores registrados en junio: 481.015, con una baja interanual de 16.386 firmas.
- Empleo registrado total: 9.423.047 trabajadores, 434.126 menos que en el mismo mes del año anterior.
- Pérdida mensual de empleo en junio: 22.513 puestos.
- Pérdida acumulada en el primer semestre de 2026: 139.464 puestos.
- Empresas que cerraron en el cuarto trimestre de 2025: stock reducido en 6.243 unidades, con una tasa de cierres del 3,8%.
- Aperturas en el cuarto trimestre de 2025: 2,5% del stock, uno de los valores más bajos de la serie histórica.
El peso de las firmas que sobreviven y achican
El informe de la Secretaría de Trabajo correspondiente al cuarto trimestre de 2025 permite distinguir entre dos movimientos que suelen confundirse en el análisis agregado: las empresas que cerraron definitivamente y las que, aun permaneciendo activas, redujeron su personal. Durante ese período, las firmas que abrieron generaron 39.464 puestos, pero los cierres provocaron la pérdida de 50.246 empleos, configurando un déficit demográfico cercano a los 11.000 puestos.
En forma paralela, dentro del universo de empresas que siguieron operando, las que ampliaron dotaciones crearon 205.368 puestos, en tanto las que las redujeron eliminaron 244.735, con un saldo negativo de 39.367. Traducido: más de la mitad del empleo destruido entre el tercer y el cuarto trimestre de 2025 —unos 50.149 puestos en el sector privado formal— provino de firmas que no cerraron sino que ajustaron sus plantillas hacia abajo.
La Secretaría de Trabajo atribuyó la reducción del entramado empresarial, ante todo, al bajo nivel de aperturas más que a un incremento inusual de los cierres. Esa lectura, basada en datos primarios, no modifica el resultado neto sobre el empleo: en un marco de inflación y costos en alza, la combinación de pocas aperturas, cierres sostenidos y reducción de plantillas en las firmas sobrevivientes conforma un cuadro recesivo para el trabajo registrado que los indicadores mensuales de la SRT confirman en lo que va de 2026.
