El elenco de Street Fighter se prende con un cruce con Mortal Kombat y ya imagina la pantalla compartida
Andrew Koji, Noah Centineo, Eric André y Mel Jarnson se mostraron abiertos a una película que junte a los luchadores de Capcom con los guerreros de NetherRealm, en medio del estreno del filme en imagen real y del guiño reciente de Ed Boon.
Hay un ruido particular que se escucha en la sala de prensa antes de un estreno grande: el murmullo de los periodistas acomodando libretas, el clic de las cámaras y, sobre todo, ese zumbido que queda flotando cuando todavía nadie dijo lo más jugoso. Eso fue lo primero que me llegó mientras leía las declaraciones que Andrew Koji, Noah Centineo, Eric André y Mel Jarnson vienen repartiendo en la previa al estreno de la nueva película en imagen real de Street Fighter, que llega a las salas argentinas este viernes 16 de octubre. Porque entre foto y foto, todos terminaron hablando de lo mismo: la posibilidad de un cruce cinematográfico con Mortal Kombat.
Lo confesaron sin vueltas y con una sonrisa cómplice que vale más que cualquier comunicado oficial. Andrew Koji, uno de los rostros centrales del elenco, recordó que el cruce entre ambas sagas tiene historia larga en los videojuegos, y tiró la primera piedra con una frase que parece salida de una ronda de mates: "Tengo amigos en Mortal Kombat. Pero también está Marvel vs. Capcom. Tenemos que aprovechar eso también." La idea de mezclar universos, para él, no es una ocurrencia: ya tiene pedigree en los píxeles, y ahora pide que dé el salto al celuloide.
Las prioridades de cada uno y un guiño a los nombres al revés
Noah Centineo fue más directo y, sin pelos en la lengua, aclaró cuál es su verdadera prioridad: "Lo que yo quiero es más Street Fighter. Si nos traen la oportunidad de regresar y volver a interpretar a estos personajes increíbles, estoy dentro, y sé que todos lo estamos. Ya sea con Mortal Kombat o dándole una patada en la cara a Thor." El actor dejó en claro que el entusiasmo por volver a ponerse el traje de luchador no se negocia, y que un eventual choque con los guerreros de NetherRealm es apenas una de las muchas puertas que imagina abiertas, incluso las más insólitas.
“Diles que conozco a Noob Saibot, que son los nombres al revés. ¿Un choque al estilo Los Picapiedra y Los Supersónicos? Estamos dentro.”Eric André, actor del elenco de Street Fighter
Eric André, fiel a su histrionismo, tiró un guiño erudito que arrancó más de un suspiro entre los fans: mencionó a Noob Saibot, el personaje cuyo nombre no es otra cosa que el de los creadores de Mortal Kombat (Ed Boon y John Tobias) escrito al revés. Y remató con un comparador bien nuestro: un cruce entre las dos franquicias sería algo así como Los Picapiedra vs. Los Supersónicos, dos familias míticas que conviven en el mismo pueblo sin terminar de mezclarse del todo. Esa comparación, tan hogareña, terminó de instalar el clima de complicidad que rodea al proyecto.
El detalle que complica el casting: Mel Jarnson, mitad Cammy, mitad Nitara
Y acá me detengo, porque a mí, que vengo cubriendo funciones desde hace años, este tipo de confesiones me hacen acordar a esa zamba que dice que las cosas más lindas nacen cuando uno deja de tomárselas tan en serio. Porque el cruce entre Street Fighter y Mortal Kombat lleva décadas instalado en la imaginación de los jugadores: los capítulos de Marvel vs. Capcom y, más recientemente, los guiños cruzados en distintos títulos dejaron la puerta abierta. La novedad es que ahora la conversación se mudó al set de filmación, y los propios protagonistas la alimentan con declaraciones que parecen guionizadas pero no lo son.
El contexto industrial ayuda a entender por qué la idea suena cada vez menos descabellada. En mayo de 2026, Ed Boon, cofundador de Mortal Kombat, declaró públicamente que le gustaría incluir a un personaje invitado de Street Fighter en sus videojuegos, un gesto que fue leído como una declaración de principios modales y que abrió la puerta a un acercamiento formal. A eso se suma el paso reciente de Mortal Kombat II por las salas, que dejó al público caliente y a los estudios con la calculadora en la mano. La combinación de ambos factores fue el puntapié para que la idea de un cruce en la pantalla grande empezara a ganar tracción de verdad.
Ahora bien, no todo es entusiasmo: concretarlo exige coordinar derechos entre estudios y licencias que hoy por hoy están en distintas manos, un laberinto de escritorios y contratos que puede llevar años destrabar. Por ahora, lo que queda en limpio es algo que vale muchísimo en esta industria: la voluntad del elenco, plantada en público, sin pedir nada a cambio. El resto depende de negociaciones que, como diría un tango, se hacen de noche y en los pasillos. Por ahora, quienes soñamos con ver a Ryu y a Scorpion compartiendo plano ya tenemos material para empezar la cuenta regresiva.
