El dibujo animado de 1973 que parece un manual de instrucciones de la inteligencia artificial actual
Un episodio de Super Friends mostró hace más de cinco décadas una computadora que reemplaza al trabajo humano, se regala al público y se cae por una falla mínima. Hoy OpenAI tiene 900 millones de usuarios semanales, una película se estrena con una actriz que no existe y un archivo de configuración dejó sin servicio a medio mundo.
El 22 de septiembre de 1973, la cadena estadounidense ABC emitió el tercer episodio de la primera temporada de Super Friends, la serie animada de Hanna-Barbera basada en los superhéroes de DC Comics. En ese capítulo, titulado Professor Goodfellow's G.E.E.C., un científico despistado presenta ante el gobierno de una ciudad ficticia una computadora capaz de administrar el transporte, las fábricas, las comunicaciones, la agricultura, el comercio y la contabilidad. La máquina, según su inventor, está pensada para liberar a la humanidad de todo trabajo físico, mental y de toda responsabilidad.
Cincuenta y tres años después, ese capítulo funciona como una lectura insólitamente precisa del presente. No porque prediga chips ni algoritmos específicos, sino porque describe tres problemas que la inteligencia artificial actual todavía no resolvió: el reemplazo del trabajo humano, el modelo de servicios gratuitos masivos y la fragilidad de los sistemas centralizados.
Cómo funciona la máquina del episodio y la de hoy
En el dibujo animado, la G.E.E.C. —que significa Goodfellow's Effort-Eliminating Computer, o Computadora que Elimina el Esfuerzo de Goodfellow— recibe todas las tareas que hoy se agrupan bajo el término automatización. Es, en criollo, como un electrodoméstico gigante enchufado a toda la sociedad: maneja los colectivos, las fábricas de alimentos y hasta la liquidación de impuestos, igual que un router de Wi-Fi pero a escala de un país.
La diferencia con la inteligencia artificial actual es de grado, no de clase. Los modelos de lenguaje como los de OpenAI no mueven colectivos ni cosechan soja, pero sí redactan textos, contestan consultas, resumen expedientes y programan código. Si la G.E.E.C. del dibujo era una computadora que hacía todo el trabajo manual y administrativo, los modelos generativos de hoy son su equivalente para el trabajo intelectual de oficina: una suerte de calculadora con palabras.
Actores que ya no son personas
En un tramo clave del guion, un personaje le pregunta al profesor qué va a pasar con actores y atletas si la máquina hace todo. La respuesta es literal: no serán personas reales, sino imágenes electrónicas programadas para ejecutar los movimientos. Es decir, réplicas digitales que ocupan el lugar de alguien de carne y hueso.
En julio de 2026, la productora británica Particle6 anunció Misaligned, presentada como la primera película con Tilly Norwood como protagonista, una actriz generada íntegramente con inteligencia artificial. La comparación con el capítulo de 1973 es directa, con un matiz: en el dibujo animado se hablaba de imágenes que ejecutan movimientos; en la película contemporánea se trata de una cara y una voz que ejecutan una actuación completa.
Servicio gratis para todos, como la G.E.E.C.
El gobierno del dibujo rechaza quedarse con la máquina porque considera que regalarla es una locura. Entonces Goodfellow la ofrece directamente al público, sin costo y sin pasar por el Estado. La adopción es instantánea. Es, en términos modernos, un modelo freemium: lo básico sin pagar, lo premium con suscripción.
- El 27 de febrero de 2026, OpenAI informó 900 millones de usuarios semanales y apenas 50 millones de suscriptores pagos.
- La proporción significa que más de nueve de cada diez personas usan el servicio sin abonar una suscripción.
- El paralelo con la G.E.E.C. del capítulo es casi textual: la mayoría accede gratis, una minoría paga por funciones extra.
La falla que lo apaga todo
El guion también incluye la escena más llamativa desde el punto de vista técnico. Uno de los personajes advierte que una falla mecánica podría causar mucho daño y Goodfellow descarta la posibilidad con un manotazo. Minutos después, un ratón se mete dentro del sistema y todas las máquinas del planeta dejan de funcionar al mismo tiempo. Es la vieja metáfora del ratón que come un cable, pero vista en clave de dependencia total.
El 18 de noviembre de 2025, un archivo de configuración de Cloudflare que había crecido al doble de su tamaño previsto interrumpió el tráfico de varias plataformas globales en simultáneo. No fue un ratón: fue un archivo de texto mal calculado que, como en el episodio, dejó en evidencia la fragilidad de los sistemas únicos que sostienen Internet.
