Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

El día que Juan Minujín se jugó una prueba a ciegas para entrar al universo de Angelina Jolie

El actor argentino integra Sin sangre, la película que Jolie escribió y dirigió, con Salma Hayek y Demián Bichir. Una charla sobre el casting exprés, el rodaje en Italia y la directora que se quitó de encima el rótulo de estrella para trabajar como una más.

Por Lucía QuipildorCultura y espectáculos · · hace 1 h
El día que Juan Minujín se jugó una prueba a ciegas para entrar al universo de Angelina Jolie

Hay algo en el aroma a película nueva que todavía me desarma, esa mezcla entre el piso mojado del cine, la pochocla recién hecha y ese fondo dulzón que parece propio de los pasillos de cualquier sala del centro. A veces uno cree que ya lo vio todo en materia de estrenos, y de repente aparece un filme que te recuerda por qué seguimos yendo a ver películas a una pantalla grande y no nos quedamos en el sillón. Eso mismo me pasó mientras preparaba esta nota: la sensación de estar ante una historia que pide butaca, oscuridad, y esa atención compartida que ya casi no se consigue en otro lado.

Una película que cruza continentes y dos tiempos

Sin sangre, escrita y dirigida por Angelina Jolie, llegó al Festival Internacional de Cine de Toronto en septiembre de 2024 y, este año, tuvo su presentación en Nueva York. El filme está basado en la novela homónima del escritor italiano Alessandro Baricco y se mueve entre dos tiempos narrativos bien marcados, alrededor de la guerra y de sus huellas humanas, afectivas y psíquicas, que es justamente donde la historia se hace carne y deja de ser un asunto ajeno. El elenco principal lo encabezan Juan Minujín, Salma Hayek y Demián Bichir, y el rodaje se hizo en Roma y en la región de Apulia, en el sur de Italia, dos geografías que ya anticipan ese cruce entre lo italiano y lo latinoamericano que termina conformando la película.

El casting más vertiginoso de su carrera

El camino de Minujín hacia el proyecto fue, según sus propias palabras, una pequeña locura logística. El llamado llegó mientras grababa otra producción con jornadas de doce horas, y el trabajo le pasaron un monólogo de tres páginas en inglés un miércoles, con plazo hasta el viernes. Lo primero que pensó, y aquí lo cito con la sonrisa que se adivina detrás de sus palabras, fue un contundente "no llego". A eso se sumaba que el proyecto era confidencial: tenía muy poca información sobre qué se estaba filmando y con quién. Con un poco de insistencia de su entorno y la intuición de que valía la pena arriesgar, preparó el material, lo presentó, pasó una segunda prueba y quedó seleccionado para el elenco. Lo que empezó como una carrera contra el reloj terminó siendo la puerta de entrada a un rodaje internacional junto a Jolie y a un guion salido de una novela de Baricco.

Jolie directora, la estrella que se vuelve compañera

“Muy rápidamente se te va esta imagen que uno tiene de ella como un ícono, y empieza a ser una compañera de trabajo.”Juan Minujín

Minujín destacó que Jolie lleva ya varios largometrajes como directora y que esa faceta suele quedar opacada por su trayectoria como actriz. Según él, en el set trabaja con mucha cercanía y su condición de actriz le permite dar las indicaciones de una manera muy particular. Remarcó, además, la humildad y la inteligencia con las que se maneja en el rodaje, y el valor enorme de compartir elenco y equipos técnicos con colegas de otras culturas y tradiciones actorales. El personaje que le toca interpretar transita el tiempo de la guerra y la posguerra inmediata, ese tramo donde la historia se vuelve más íntima y más cruda, y donde, como pasa en las grandes novelas que llegan al cine, lo que queda flotando no son las batallas, sino lo que les pasa a las personas por dentro.

Mientras escribo esto y pienso en cómo contarles lo que se viene, no puedo evitar sentir la mezcla rara que siempre me queda cuando una producción argentina se cruza con nombres de Hollywood en un rodaje en Europa: un orgullo medio silencioso y, al mismo tiempo, esa sana envidia de no haber estado ahí, en el set, viendo cómo se cocina una película que todavía no llegó a la mayoría de las salas. Por eso, antes de cerrar, me da curiosidad preguntarles algo, y los leo: ¿la verían en el cine apenas se estrene acá, o esperarían pacientemente a que caiga en alguna plataforma para verla el sábado a la noche, en pijama y con el control remoto a mano?

LQ
Lucía QuipildorCultura y espectáculos

Te puede interesar