El crédito para el consumo se retrajo 1,3% real en agosto y las fintechs absorben una porción creciente de la demanda
Los préstamos personales y los saldos de tarjetas retrocedieron en términos reales por tercer mes consecutivo, mientras buena parte de quienes cobran fuera del sistema bancario migran hacia billeteras virtuales y empresas de tecnología financiera; en paralelo, los depósitos en pesos perdieron 1,7% frente a la inflación mensual.
Un total de 1,3% real cayeron los préstamos en tarjetas de crédito y los personales durante agosto, según los datos difundidos por el Banco Central y procesados por el portal. La cifra, descontada una inflación mensual de 1,7% de acuerdo con el INDEC, confirma la tendencia contractiva del financiamiento bancario destinado al consumo de los hogares. Comparado con agosto de 2025, la merma resulta aún más pronunciada: en términos reales, el stock de préstamos al consumo acumula un retroceso que duplica la caída puntual del último mes.
Un año en retroceso y un canal paralelo que gana terreno
En los primeros ocho meses de 2026, el conjunto de préstamos bancarios al sector privado exhibe una caída real acumulada de 3,4%, según los registros oficiales. Traducido: si se hubiera guardado todo el dinero en una caja fuerte, hoy se tendría más poder de compra que el saldo adeudado al sistema financiero. La contracción se concentra en las líneas asociadas al gasto de las familias, mientras que los créditos destinados a empresas presentaron una dinámica expansiva que amortiguó parcialmente la baja agregada.
El fenómeno admite una lectura estructural: una proporción creciente de la población percibe sus ingresos por fuera de la órbita bancaria y, ante la necesidad de financiamiento, recurre a billeteras virtuales y fintechs que operan con lógicas y requisitos distintos a los de la banca tradicional. Ramiro Aráoz,Economía y producción, señaló que el desplazamiento responde a una combinación de accesibilidad operativa y develocity de aprobación que las entidades tradicionales no logran igualar en los segmentos de menores ingresos formales.
- Depósitos en pesos: los saldos en caja de ahorro y cuenta corriente retrocedieron 1,7% real en agosto y acumulan una pérdida de 11,7% real desde enero.
- Fondos money market: crecieron 10% real en lo que va del año y 19,2% en los últimos doce meses, consolidándose como el destino elegido por los ahorristas que hunden la inflación.
- Depósitos en dólares: subieron 11,5% nominal en 2026 y 25,5% nominal interanual, reflejando una dolarización creciente de los ahorros de mediano plazo.
- Plazos fijos mayoristas: pagaron en agosto una tasa efectiva mensual de 2%, apenas por encima del 1,7% de inflación, una diferencia insuficiente para retener saldos en el sistema.
El cuadro general describe un sistema financiero que pierde terreno como prestamista de los hogares y como refugio cotidiano de los ahorros de menor monto. Traducido: el ahorrista minorista busca protegerse donde la tasa le gane al índice de precios, y el consumidor que no cobra un sueldo en una entidad encuentra afuera del banco la oferta crediticia que adentro no termina de estar disponible. La conjunción de ambos movimientos configura un escenario en el que las fintechs consolidan su rol de intermediarias financieras, con productos que crecen a costa del espacio cedido por la banca tradicional, en un proceso que redefine las fronteras del crédito al consumo en la Argentina y que las estadísticas monetarias comienzan a registrar con nitidez mes a mes.
