El crédito a las familias se contrajo 7,6% en términos reales y las entidades concentran sus préstamos en los perfiles con mejor historial
El costo financiero total ronda el 90% al 100% anual incluso para los clientes más calificados, mientras la mora familiar trepó al 12,9%. Las tarjetas sufren suspensiones y menores actualizaciones de límite, en tanto los créditos hipotecarios crecen por encima de la inflación.
A agosto de este año, el saldo de crédito total a las familias registró una caída interanual del 7,6% en términos reales, es decir, descontada la inflación, según el relevamiento difundido por First Capital Group. Se trata de un retroceso que se refleja con particular intensidad en los préstamos personales, cuyo stock acumula diez meses consecutivos en baja, y en las financiaciones con tarjetas de crédito, donde la baja real fue del 0,3% mensual y del 10,1% frente al mismo período del año anterior. La comparación con la campaña anterior muestra un endurecimiento marcado tanto en las condiciones de acceso como en los montos efectivamente otorgados, en un contexto en el que las entidades financieras y las plataformas digitales concentran sus ofertas en los segmentos con mejor comportamiento de pago.
Más exigencias y tasas que duplican la inflación
La selectividad una variable central del nuevo escenario. Las propuestas de bancos y fintech se dirigen principalmente a clientes con calificaciones crediticias más altas, y aun para esos perfiles la tasa nominal anual ronda el 60%, con un costo financiero total que se ubica cerca del 90% al 100% anual. Traducido: por cada 100 pesos solicitados, quien termine el ciclo de pagos habrá devuelto cerca de 190 a 200 pesos, una carga que supera ampliamente la evolución de los precios y de los salarios. Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, explicó que esta mayor rigurosidad convive con una demanda más contenida, dado que los usuarios con mejor historial muestran menor predisposición a endeudarse y, por lo tanto, las entidades concentran sus esfuerzos en la recuperación de carteras con irregularidades.
Tarjetas suspendidas y límites que se actualizan menos
En el segmento de tarjetas de crédito, las restricciones se hacen visibles tanto en la cantidad de plásticos como en suoperatoria cotidiana. Barbero indicó que una porción de clientes con deudas irregulares tiene los plásticos suspendidos, en tanto las entidades redujeron la frecuencia y el alcance de las actualizaciones automáticas de límite, lo que disminuye el margen disponible para nuevas compras. La conjunción de plásticos suspendidos y topes más bajos comprimió el consumo financiado, en un escenario en el que la mora de los créditos familiares alcanzó el 12,9%, de acuerdo con el Informe sobre Bancos del Banco Central. Los números describen un circuito en el que la posibilidad de financiar gastos con plásticos se redujo tanto por la decisión de las entidades como por la retracción de la demanda.
Los hipotecarios crecen y muestran otra dinámica
Dentro del financiamiento a las familias, los créditos hipotecarios presentan una dinámica claramente diferenciada. First Capital Group informó que el saldo de esa línea llegó a 8,6 billones de pesos, con un aumento real del 3,1% mensual y del 36,1% interanual, una expansión que se ubica por encima de la inflación y contrasta con la caída que registran los préstamos personales y las financiaciones con tarjeta. La comparación con la campaña anterior muestra que, mientras el crédito al consumo se contrajo en términos reales, la línea hipotecaria sostuvo un crecimiento sostenido, apoyada en mayor medida en los esquemas ajustados por inflación.
