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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El billete de mil pierde terreno frente a la inflación y a las denominaciones mayores

En agosto de 2026, esa denominación alcanzaba para 200 gramos de pan o 0,49 litros de nafta súper y su cantidad en circulación se redujo desde el récord de julio de 2024, mientras crecen los papeles de diez mil y veinte mil pesos.

Por Ramiro AráozEconomía y producción · · hace 26 d
El billete de mil pierde terreno frente a la inflación y a las denominaciones mayores

En agosto de 2026, un billete de mil pesos permitía adquirir apenas 0,20 kilos de pan francés tipo flauta, equivalentes a 200 gramos, y 0,49 litros de nafta súper en estaciones de servicio del Área Metropolitana de Buenos Aires. La cifra describe, con la elocuencia de los datos, cuánto se redujo el poder adquisitivo de la denominación más chica del sistema monetario argentino en menos de una década.

La comparación contra la campaña anterior resulta elocuente. En diciembre de 2017, ese mismo billete alcanzaba para 24,66 kilos de pan, 90,66 kilos de harina de trigo común 000, 45,25 kilos de arroz blanco simple, 7,55 kilos de asado y 25,23 kilos de pollo entero. Casi una década después, con mil pesos se compran 0,94 kilos de harina, 0,54 kilos de arroz, 0,06 kilos de asado y 0,21 kilos de pollo. La caída se replicó en el transporte: de 166,7 boletos de colectivo en el Área Metropolitana de Buenos Aires a 1,2 pasajes. Traducido: lo que a fines de 2017 cubría una compra semanal en una familia tipo, en la actualidad no llega a cubrir un traslado mínimo en transporte público ni medio litro de combustible.

Un efectivo que se reorganiza

El billete de mil pesos comenzó a circular el 30 de noviembre de 2017 y alcanzó su máximo histórico en julio de 2024, con 6.212 millones de unidades en poder del público. Desde agosto de ese año, el stock inició un descenso sostenido que lo llevó a 1.203,9 millones de papeles en agosto de 2026, una reducción cercana al 80 por ciento respecto del pico.

En paralelo, las denominaciones mayores ganaron protagonismo. En agosto de 2026 circulaban 947,1 millones de billetes de diez mil pesos y 816,7 millones de veinte mil pesos, estos últimos incorporados al sistema en noviembre de 2024. El fenómeno responde a una lógica de eficiencia: trasladar montos equivalentes con menos unidades, fenómeno que en la jerga monetaria se denomina desmonetización relativa de los cortes bajos.

  • 0,20 kilos de pan francés tipo flauta, frente a 24,66 kilos en diciembre de 2017.
  • 0,94 kilos de harina de trigo común 000, frente a 90,66 kilos en el mismo período.
  • 0,54 kilos de arroz blanco simple, frente a 45,25 kilos.
  • 0,06 kilos de asado, frente a 7,55 kilos.
  • 0,21 kilos de pollo entero, frente a 25,23 kilos.
  • 1,2 boletos de colectivo en el AMBA, frente a 166,7 boletos.
  • 0,49 litros de nafta súper, frente a 44,13 litros.

Aun con la marcada contracción, el corte de mil pesos conserva el primer puesto por unidades en circulación, una posición que refleja tanto la inercia de su emisión inicial como el tiempo que demanda el recambio cultural hacia cortes más altos. La merma en la cantidad de billetes no implica, por sí misma, una reducción del dinero en circulación, ya que las denominaciones mayores absorben el equivalente monetario con menos papeles.

Desde la óptica técnica, el cuadro describe un proceso de reacomodamiento del efectivo frente a una dinámica inflacionaria persistente, en la que los cortes bajos pierden capacidad representativa y el público opta por trasladar mayor valor en cada papel. Ramiro Aráoz, Economía y producción, observó que la tendencia continuará mientras no se estabilicen los precios relativos y los agentes económicos necesiten billetes con capacidad de compra más robusta para sus transacciones cotidianas.

RA
Ramiro AráozEconomía y producción

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