Dumb Ways to Build se reinventa: herramientas eléctricas, bebidas raras y un mapa que todavía no llega
PlaySide Studios lanzó la versión 2.0 con novedades pensadas para el juego en equipo y para los que prefieren construir solos, y ya asoma un escenario extra que llegará en las próximas semanas.
Hay un sonido particular que empieza a sonar apenas uno se sienta frente a la pantalla y empieza a mover los Beans por el andén: ese ruidito metálico, medio tonto, medio entrañable, que parece sacado de una caja registradora con sueño. Esa es la banda de sonido que me recibió la otra noche, cuando me decidí a probar la actualización grande de Dumb Ways to Build, esa misma que PlaySide Studios empezó a empujar a nivel global y que ya está disponible, sin costo, en Steam, PlayStation 5 y Xbox Series X|S. La llaman Power Tools & Packed Lunches, un nombre que en castellano rioplatense podríamos traducir como algo así como "herramientas con motor y viandas para el tupper", y la propuesta es tan absurda como su título: sumar máquinas disparatadas, bebidas con efectos insólitos y una capa social bastante más fina para que trabajar en equipo deje de ser un caos con forma de riñón.
Quiero contarles qué me pasó cuando me metí en la versión 2.0, porque hay una parte que no se lee en los partes de prensa y se siente cuando uno aprieta el botón. Arrancamos en un vestíbulo cambiado de cero, con los menús de personalización retocados y una grilla de señales rápidas que, esta vez, ofrece seis opciones de comunicación. Antes uno gritaba, corría, señátaba la pantalla del amigo y rezaba. Ahora, con un par de toques, se marca "vení", "cuidado", "yo lo hago" o "esto está mal y lo sabés". Es un detalle, sí, pero cambia la coordinación en serio, sobre todo cuando jugás con alguien que está en otra provincia o, directamente, en otro país.
Herramientas que parecen salidas de un taller de Ezeiza a las tres de la mañana
Lo más jugoso del parche está en las Power Tools, unas herramientas eléctricas que parecen inventadas por un electricista con insomnio y mucho café. La Caulk Launcher, por ejemplo, dispara una espuma que se expande y se transforma en bloques sólidos, utilizables como plataformas provisorias. Es ideal cuando el escenario te deja a tres metros del objetivo y no hay nada a mano: le disparás, la espuma crece como un brownie en el horno, y de repente tenés un peldaño. La Pocket Spring Loaded Platform, en tanto, es un resorte portátil que te permite superar obstáculos en altura, como una caja de sorpresas que salta cada vez que uno la pisa. Y la Blow-Vac, mi favorita, es una suerte de aspiradora-soplador que empuja o atrae objetos y hasta a los propios personajes: los levanta, los lleva, los descarga en otro lugar. Es tan ridícula como útil, y en cooperativa se vuelve un recurso coreográfico, casi un número de varieté donde los Beans terminan volando como pelotas de ping pong.
- La Caulk Launcher dispara espuma expansiva que se convierte en plataformas temporales para resolver desniveles.
- La Pocket Spring Loaded Platform funciona como un resorte transportable y sirve para sortear obstáculos elevados.
- La Blow-Vac empuja y atrae tanto objetos como personajes, y permite reubicarlos en zonas distintas del escenario.
Las bebidas: de la cocina al escenario
Pero la parte que me sacó una carcajada genuina fue la de los consumibles, las bebidas que modifican a los personajes durante unos segundos. Shonky's Shrinky Drinky, por caso, achica al Bean para que otro lo levante y lo lance más lejos, como si fuera una aceituna de cóctel. Cup of Concrete lo recubre de hormigón y le da una protección extra contra golpes, ideal para los que siempre caen primero. Telekinesis Tonic y Protein Shake, finalmente, suman fuerza sobrehumana o mayor alcance para manipular estructuras lejanas. Cada una tiene una lógica casi de sketch: uno toma el shaker, se infla como Hulk de un conventillo, levanta una viga y la apoya al otro lado del puente. El resultado es un juego que ya pedía a gritos un poco más de picardía, y que ahora se anima a mezclar la coordinación con el gag físico.
Y como si todo eso fuera poco, PlaySide Studios se guardó un anuncio: un mapa nuevo, todavía sin fecha confirmada, está en producción y llegaría en las próximas semanas. El estudio no dio detalles de ambientación ni de mecánicas, pero la promesa, en criollo, es que los que ya se aprendieron de memoria los escenarios actuales van a tener un patio nuevo para desordenar. Mientras tanto, la actualización corrige también varios problemas de colisión y visuales en todos los niveles, y el modo Master Builder, pensado para los que prefieren jugar solos, sin grupo ni chat de voz, con la tranquilidad de armar y desarmar a su propio ritmo.
“Eso sí, les dejo una confesión: pasé más tiempo del que quiero admitir tratando de aspirar a un compañero de equipo con la Blow-Vac, ver hasta dónde llegaba, y después soltar la risa esa que uno se guarda cuando nadie lo ve. Es la mejor definición que puedo dar de esta versión 2.0: una actualización que se toma en serio el disparate, y que por eso termina funcionando.”
Disponible en Steam, PlayStation 5 y Xbox Series X/S, la actualización se descarga sin costo para quienes ya tengan el juego. Es, en definitiva, un recordatorio de que la mejor herramienta para construir sigue siendo un equipo que se ríe de sus propios accidentes, y esta vez, además, tiene un mapa nuevo en el horizonte, esperando su turno para sumarse a la fiesta.
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