Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Doce ficciones para desmalezar el catálogo: del colapso social a las ovejas de Yorkshire

Un recorrido por series de distinto signo y duración, pensado para quienes buscan suspenso, comedia o un drama tranquilo para maratonear: qué propone cada una y por dónde conviene empezar.

Por Lucía QuipildorCultura y espectáculos · · hace 17 d
Doce ficciones para desmalezar el catálogo: del colapso social a las ovejas de Yorkshire

Me confesé mil veces frente al catálogo infinito de plataformas y nunca supe por dónde empezar, así que me senté a mirar con detenimiento esta selección de doce ficciones que cruzan el suspenso, la comedia y el drama cotidiano como quien cruza una plaza mirando los escaparates. Hay títulos breves, ideales para una noche de insomnio, y otros que piden tiempo y paciencia, de esos que se ven con un café en la mano mientras afuera llovizna. La idea es simple: ordenar lo que cada serie propone para que cada lector encuentre la puerta de entrada que le haga ruido.

Lo breve como punto de partida

Cuando el tiempo apremia, El colapso se presenta como una rareza: ocho episodios de unos veinte minutos, cada uno rodado en plano secuencia, con relatos independientes sobre personas que tratan de sobrevivir al derrumbe de la sociedad. Es de esos formatos que se devoran de a dos por noche y que dejan una sensación entre opresiva y vertiginosa. Para quien quiera algo más extendido sin caer en una mega producción, Big Boys, con sus tres temporadas, propone el reverso exacto: la comedia universitaria. Jack llega a la facultad después de un año en su casa tras la muerte de su padre y conoce a Danny, su compañero de habitación. El duelo aparece tratado con humor y con una ternura que descoloca.

  • El colapso: ocho capítulos breves, plano secuencia y relatos independientes sobre el fin de la sociedad.
  • Big Boys: tres temporadas, comedia universitaria y un duelo que se procesa entre risas y silencios.
  • Los Durrell: cuatro temporadas para seguir a una familia inglesa que se instala en Corfú, basada en la autobiografía de Gerald Durrell.
  • Todas las criaturas grandes y pequeñas: seis temporadas con el joven veterinario James Herriot como guía del Yorkshire rural.

Tres caminos para el suspenso

El suspenso aparece por lo menos en tres registros distintos y eso ya es una invitación a curiosear. La ruta del dinero es una producción danesa que arranca con el hallazgo de un trabajador muerto en un parque eólico y de ahí se abre una investigación sobre prácticas empresariales turbias. Glue, creada por Jack Thorne, prefiere el pueblo rural inglés: un cadáver debajo de un tractor expone los secretos de un grupo de adolescentes, y la historia se va cerrando como un puño alrededor del espectador. La tercera vía es Utopia, de Dennis Kelly, que se interna en el terreno de las conspiraciones: unos usuarios de un foro dan con el manuscrito de una novela gráfica que parece anticipar catástrofes, y una organización poderosa empieza a perseguirlos para quedarse con ese papel.

Vínculos, pérdidas y la pluma de Russell T. Davies

Hay un tramo de la selección donde lo que pesa son los lazos humanos. The Virtues, con Stephen Graham como protagonista, sigue a un hombre que vuelve a Irlanda para enfrentar un trauma infantil y reencontrarse con su hermana. Es de esos dramas que piden pañuelos cerca. Leonard y Hungry Paul, con Alex Lawther y Laurie Kynaston, trabaja sobre amistades adultas atravesadas por una muerte, una boda y un romance que alteran las rutinas cotidianas. Y para los fãs de la naturaleza amable, Todas las criaturas grandes y pequeñas se extiende por seis temporadas con el joven veterinario James Herriot recorriendo los campos de Yorkshire, con su consultorio, sus colegas y sus pacientes de cuatro patas.

Russell T. Davies, Helena Bonham Carter y un cierre con hermanas

Russell T. Davies aporta dos creaciones bien distintas al menú. Queer As Folk retrata a tres hombres gays en Manchester, retrato descarnado y pionero de una generación. Nolly, en cambio, le entrega a Helena Bonham Carter un papel de vuelo alto: el de Noele Gordon, la estrella televisiva cuya caída y regreso sirven para entender los humores de la industria. Para terminar, Such Brave Girls pone el acento en una familia muy particular: las hermanas Josie y Billy y su madre soltera, atravesadas por un humor ácido y por situaciones que incomodan tanto como hacen reír. Como en toda selección, lo que se encuentra acá es un mapa, no una sentencia: la próxima serie que uno elija dependerá del ánimo del día, del sillón donde uno se siente y de si afuera está cayendo el sol o si todavía duele algo que conviene mirar de lejos.

LQ
Lucía QuipildorCultura y espectáculos

Te puede interesar