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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Dermatitis atópica: el costo de sostener un tratamiento crónico se vuelve una barrera para casi la mitad de los pacientes

Un relevamiento de AEPSO advierte que el 48,5% de las personas con dermatitis atópica postergó o suspendió consultas en los últimos seis meses por motivos económicos, mientras especialistas remarcan la importancia del diagnóstico temprano y del seguimiento continuo para controlar la picazón persistente.

Por Valentina SajamaSociedad y educación · · hace 31 d
Dermatitis atópica: el costo de sostener un tratamiento crónico se vuelve una barrera para casi la mitad de los pacientes

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel cuyo síntoma más incapacitante es la picazón persistente, una manifestación que no tiene cura pero que puede controlarse con intervenciones adecuadas. De acuerdo con los datos difundidos por la Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis (AEPSO), cada vez más personas afectadas por esta patología interrumpen o directamente abandonan los esquemas terapéuticos indicados por los profesionales debido a dificultades de acceso económico, en un cuadro que preocupa a sociedades médicas y organizaciones de pacientes por su impacto sobre la calidad de vida.

El relevamiento de AEPSO, realizado entre pacientes y cuidadores, arrojó que el 48,5% postergó o suspendió consultas médicas en los últimos seis meses por motivos económicos, mientras que el 44,8% tuvo complicaciones para acceder a los medicamentos indicados y el 37,3% redujo o dejó de adquirirlos por falta de recursos. Cerca de dos de cada diez encuestados no seguía el tratamiento prescripto, principalmente por las mismas razones vinculadas al costo y a la cobertura.

Qué cambia

El cuadro clínico de la dermatitis atópica se caracteriza por lesiones que aparecen en la cara, el cuero cabelludo, las orejas, el dorso de las manos y distintas zonas de los brazos y las piernas, con una evolución que alterna brotes con períodos de remisión. La enfermedad afecta al menos al 10% de los niños y adolescentes en Argentina según los datos del informe difundido por AEPSO, aunque puede comenzar a cualquier edad: en aproximadamente tres de cada diez casos la patología persiste durante la adultez.

El impacto de la picazón crónica va más allá de la piel. El 63,4% de los participantes del relevamiento reportó alteraciones en la calidad del sueño, el 61,9% debió modificar su rutina cotidiana y el 56,7% señaló que la enfermedad afectó su calidad de vida en términos generales. Quienes sufren prurito intenso tienen tres veces más probabilidades de desarrollar depresión y el doble de probabilidades de sufrir ansiedad, según los indicadores difundidos en el informe.

“El picor no deja dormir, ni permite la vida social, el trabajo, la escuela, baja la autoestima y complica tremendamente la dinámica familiar. Afecta la vida las 24 horas.”Silvia Fernández Barrio, presidenta de AEPSO

A quién alcanza y desde cuándo

La población comprendida por la patología incluye principalmente a niños y adolescentes, con mayor frecuencia en la primera infancia, aunque el relevamiento de AEPSO incorporó también a adultos con persistencia de los síntomas y a cuidadores que conviven con las consecuencias de la enfermedad. La recomendación de las sociedades médicas, recogida en el informe, apunta a sostener los controles periódicos y los tratamientos indicados aun en los períodos de remisión, con el fin de reducir la frecuencia e intensidad de los brotes.

“Este enfoque posibilita la implementación de un tratamiento personalizado.”Paula Luna, especialista en Dermatología Pediátrica y presidenta de la Sociedad Argentina de Dermatología

En el plano regulatorio y de cobertura, el informe de AEPSO no difundió hasta el momento anuncios oficiales que modifiquen el acceso a los medicamentos ni a las consultas especializadas, por lo que el sostenimiento del tratamiento continúa dependiendo, en gran parte, de la capacidad económica de cada hogar. Especialistas y representantes de pacientes coincidieron, según consta en el relevamiento, en que el diagnóstico temprano y el seguimiento continuo son las herramientas principales para controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida, aun cuando los obstáculos financieros persistan como la principal traba señalada por los encuestados.

VS
Valentina SajamaSociedad y educación

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