De la pantalla al Senado: cuando una serie incomodó a Washington y empujó una reforma
La segunda temporada de "Los ensayos", de Nathan Fielder, puso el foco en los protocolos de salud mental de los pilotos comerciales y terminó inspirando dos proyectos de ley aprobados por unanimidad en septiembre. La Cámara de Representantes aún debe dar su visto bueno.
Hay un ruido particular que empieza a escucharse apenas uno entra en una cabina apagada de un Boeing 737 en tierra, ese zumbido metálico de los sistemas que se prueban sin pasajeros, medio fantasma, medio promesa de vuelo, y que a mí, lo confieso, me erizó la piel cuando vi esa escena en la segunda temporada de "Los ensayos", la serie que Nathan Fielder presentó este año y que volvió a provocar ese efecto incómodo que tienen sus producciones: el de preguntarte si lo que estás viendo de verdad puede pasar.
Lo que pasó, y aquí conviene apurarse a contarlo porque la noticia corrió rápido, es que el Senado de los Estados Unidos aprobó por unanimidad en septiembre dos proyectos de ley, uno de cada partido, destinados a mejorar el acceso a la atención psicológica de los pilotos comerciales y a Facilitar que quienes lo necesiten pidan ayuda sin que se les caiga la licencia de un día para el otro. Falta todavía la Cámara de Representantes para que la iniciativa se convierta en ley, pero el respaldo bipartidario en una cámara ya es toda una señal.
Una pregunta simple, una temporada entera para responderla
Fielder partió de una pregunta que parece de manual pero que no lo es: ¿cómo reducir los accidentes de aviación? Para contestarla se metió de lleno en el mundo de los pilotos, sus protocolos de entrenamiento y los exámenes médicos periódicos a los que están obligados. Lo que encontró, según mostró la serie estrenada en abril de este año, fue algo que dejó a más de uno con la boca abierta: pilotos con cuadros de ansiedad o depresión podían sortear los controles y ser declarados aptos. Fielder llevó el experimento hasta el hueso: con un diagnóstico ambiguo encima, consiguió la habilitación para pilotar un 737 con actores a bordo.
Lo que vino después tiene la textura de esas películas en las que un documental termina moviendo el amperímetro del Congreso. En los meses siguientes al estreno, colaboradores de varios congresistas citaron el programa al presionar a los suyos para que avanzaran con una reforma que ya estaba en estudio desde 2024, cuando organismos especializados en salud mental habían pedido a la Administración Federal de Aviación, la FAA, que revisara sus criterios de aptitud. La serie no inventó el debate, claro está, pero parece haberle dado un empujón considerable.
Qué dicen los proyectos
- Reforzar los protocolos de atención psicológica para pilotos comerciales.
- Facilitar que quienes lo necesiten busquen ayuda sin poner en riesgo su licencia de vuelo.
- Fueron impulsados por sectores de ambos partidos y aprobados por unanimidad en el Senado.
- Aún deben pasar por la Cámara de Representantes para entrar en vigor.
Cuando le preguntaron por el rol de "Los ensayos" en todo esto, Fielder se mantuvo en su estilo, esa mezcla de incomodidad y humor que carga casi cada respuesta suya: "No sé si sirvió de algo, pero me agrada oírlo", le dijo al medio especializado Deadline. Vale la pena escucharlo con atención porque en esa frase late una duda razonable y una modestia que, viniendo de alguien capaz de montar temporadas así, es hasta tierna.
Lo que me queda dando vueltas, y supongo que a muchos también, es esa pregunta más grande que sobrevuela la nota: hasta dónde puede llegar el impacto de una serie cuando decide poner el foco en un problema concreto y no soltarlo. A veces pienso que la televisión, cuando se lo propone en serio, hace un ruido parecido al de esos motores en tierra de los que hablaba al principio: no se ve, pero mueve cosas. Y esta vez, literalmente, movió papeles en Washington.
